Desde la Castellana

Alejandro Daroca

De 'Fritur' a la Carrera Oficial

 Ala misma hora en que escribo estas líneas estarán María José García Pelayo y  Antonio Real tratando de vender las excelencias que Jerez de la Frontera puede ofrecer al mundo del turismo. Una acción encomiable y necesaria que nuestro Ayuntamiento debe acercar al mundo profesional de los Tour operadores. Jerez tiene hoy atractivos para hacer que el flujo de los viajeros se incline hacia las pernoctaciones en nuestra ciudad. Desde la Semana Santa a la Feria, pasando por el Museo Arqueológico, el Claustro de Santo Domingo, el Alcazar,  Bodegas, Caballos, Flamenco, Mundial de Motociclismo, alrededores, vías de enoturismo y un sinfín de alternativas que la ciudad, enclavada en una provincia maravillosa, es capaz de ofrecer. Un “paquete” casi sin parangón en toda España.

Antiguamente esta Feria del Turismo fue denominada por algún lenguaraz como “Fritur”. La mayor feria del mundo del sector olía a fritos gaditanos, que inundaba pabellones y estancias, por encima del humo de los cigarrillos y puros que se fumaban entonces. Las cosas han cambiado. Ya no se fuma, ni se permiten las freidurías de antaño, ni acuden masivos representantes de Ayuntamientos de tres al cuarto, que venían a echar el fin de semana a Madrid, tirando de los presupuestos municipales. Esta Feria del Turismo se ha profesionalizado en gran manera y los que vienen, llegan a trabajar, con escasos presupuestos, pero con la mente bastante más preparada para saber vender los productos de la tierra y elegir al intermediario que hará fluir a los turistas hacia nuestra tierra.

Y la Semana Santa ya está ahí. Un buen gancho para la atracción de visitantes. Leo con asiduidad las vicisitudes por las que atraviesa esta efeméride y las opiniones sobre la Carrera Oficial y los Palcos y las sillas y el nuevo manto de alguna Virgen e incluso la creación y consolidación de alguna nueva Hermandad de penitencia. O sea, que el movimiento penitencial está en alza y mucho que me congratula. La Carrera Oficial vuelve a donde solía, o sea, abandona media vuelta de la Plaza del Arenal y baja hacia el Ayuntamiento, Plaza de la Asunción y calle José Luis Díez, para ir a parar a la Catedral. Los enclaves son bellos y de gran estética, por lo que es de presumir que ganará en belleza y en afluencia de fieles. 

Se ha creado la falsa polémica sobre el pago de las instalaciones para que los ciudadanos accedan a la Semana Santa a lo largo de la Carrera Oficial. Empecemos por reconocer que la Semana Santa, como expresión pública de fé católica, como acontecimiento ciudadano, como manifestación de belleza y sentimientos, pertenece a toda la ciudad. Pero también reconozcamos que son muchos los jerezanos que no están tan cercanos a estos sentimientos de religiosidad, de estética o de tradición. Considero, y no quiero crear polémica con ello, que hace bien la Unión de Hermandades en asumir el pago de la instalación de palcos y sillas, como hace bien en recuperar el beneficio que ello reporta. Y el Ayuntamiento debe facilitar esta maniobrabilidad, sin que la ciudad se resienta por ello.

Claro que las alforjas no están para grandes dispendios. Y la Unión de Hermandades tiene que ajustar mucho entre gastos e ingresos. Sobre todo sabiendo la importante labor social y de caridad que muchas de estas Hermandades realizan. Pero ellos mismos deben ser quienes asuman su tesorería. ¿Hay que subir el precio de palcos y sillas? ¿Hay que subir el precio de las “papeletas de sitio”? ¿Y las cuotas que anualmente abonan los hermanos cofrades? ¿Hay que lanzarse a buscar grandes patronos como en el siglo pasado? Algo habrá que hacer que renueve inveteradas costumbres.

darocabruno@gmail.com

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