Crónica Personal

Generación política un poco lela

Guerra tiene la sabiduría que dan los años y la experiencia, y no le importa decir lo que piensa aunque irrite a los poderosos

AL ex vicepresidente del Gobierno con Felipe González y ex vicesecretario general del PSOE cuando el PSOE era un partido serio, hay que leerlo. Si no sus libros, casi siempre excesivamente pedantes y en los que se coloca demasiadas medallas, sí sus declaraciones. Guerra, como gran parte de las personas de edad, tiene la sabiduría que dan los años y la experiencia y, dato importante, no le importa decir lo que piensa aunque irrite a los poderosos. Esta periodista ha tenido muchas oportunidades de tratar a Guerra antes, durante y después de formar parte del Gobierno y, como la mayoría de los que vivieron la Transición, ha sufrido algunas de sus impertinencias pero también se ha sorprendido de su ingenio y su capacidad de descripción. El peor Guerra, el más hiriente, el más incisivo, el más prepotente, le da mil vueltas al mejor político de los tiempos actuales, y sus declaraciones son siempre de obligada lectura porque dice verdades como puños.

Su "¿en qué país viven estos?", refiriéndose a los políticos actuales y a la última campaña electoral, con la derecha diciendo comunismo o libertad y la izquierda democracia o fascismo, le parece inaudita, como que si el gurú indica que "tienes que decir la chorrada más grande", vas y la dices. Por supuesto, se pregunta "dónde estaban metidos" los intelectuales de izquierdas que respaldaron el manifiesto en el que decían que habían vivido un infierno durante los 20 años de Gobierno del PP en Madrid, dándoles Guerra una credibilidad más bien dudosa.

Su defensa de la Constitución es inequívoca, admitiendo que debe sufrir modificaciones porque, cuando se redactó, no era imaginable que se produjeran determinados problemas futuros; y es también inequívoca su defensa del rey Juan Carlos, señalando los hechos que justifican esa defensa, y apuntando que intervenga la ley en las cuestiones de finanzas, no "las faldas".

Lo que más va a irritar a los que todos imaginamos es su visión de la igualdad frente a quienes enarbolan esa bandera dejando de lado la igualdad auténtica para abrir un debate sobre el género. Y también les va a irritar a los que envenenan y tergiversan el debate sobre la defensa del medio ambiente con una visión radical, tendenciosa y oportunista: "Ver en la ONU a todos los políticos con la boca abierta escuchando a una niña de 14 años (Greta Thunberg) que les está echando una bronca… Esta es una generación política un poco lela".

Los que hoy mandan en España dedicarán a Guerra un gesto despectivo tras conocer sus declaraciones. Si las leen, que está por ver que les interese saber cómo piensa uno de los impulsores de la España democrática. Un hombre cargado de defectos pero que sabe de qué habla.

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