La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Lanzarse al ruedo de Chateaubriand

"Ya llevo quinientas páginas releídas y sé que no pararé hasta la última línea" dijo Savater de esta obra

Sí, son casi 3.000 páginas, afortunadamente repartidas en varios tomos perfectamente estuchados. Sí, son 84 euros. Sí, parece una obra para especialistas, para críticos literarios, para historiadores, para escritores. Todo esto es cierto. Pero no hay que temer a sus -para ser exactos- 2816 páginas: se lee como una novela, como el relato apasionante del lúcido testigo de un tiempo de cambios vertiginosos -el autor nació bajo el reinado de Luis XV en 1768 y murió cuando Luis Napoleón inauguraba la II República en 1848- que va del fin del Antiguo Régimen a Napoleón, la caída de su Imperio y la Restauración pasando por las revoluciones americana y francesa, como unas confesiones íntimas -a veces desgarradoras- que culminan el camino que inició San Agustín y trajo a la modernidad Rousseau. Al precio sí hay que temerle, claro; pero su presentación, su traducción, su edición y sobre todo su contenido lo merecen. Y no es una obra solo para especialistas, críticos, historiadores o escritores: a cualquier lector medio que vaya un poquito más allá del universo de los best sellers (nunca despreciables, pero tampoco suficientes como dieta única) le entretendrá este viaje por el fin del Antiguo Régimen, la Revolución Francesa, el ascenso y la caída de Napoleón y los reinados de Luis XVIII, Carlos X y Luis Felipe de Orleans hasta llegada al poder de Luis Napoleón Bonaparte. Que es también un viaje entre dos mundos por la joven república americana, Jerusalén, Praga, Venecia, Berlín, Roma, Londres y muchos otros lugares.

Se trata de las Memorias de ultratumba de Chateaubriand que ha reeditado Acantilado ofreciendo una nueva oportunidad de leerlas. Fernando Savater saludó así su primera edición: "Si hoy su nombre sigue siendo para los lectores algo más que un rótulo ilustre en el panteón del olvido se debe a sus Memorias de ultratumba, las más de dos mil páginas que escribió y reescribió durante toda su vida, hasta vísperas de su agonía a los ochenta años…. El estilo a veces es solemne y en otras juguetón, pero siempre adictivo: esa obra enorme nos atrapa como un cuento de miedo o un chiste bien contado. Hace poco recurrí a mi primer sobado y subrayado ejemplar de los tres tomos de Le livre de poche para buscar una cita y volví a caer en sus garras. Ya llevo quinientas páginas releídas y sé que no pararé hasta la última línea…". Puede que a usted le pase lo mismo.

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