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Pactos inciertos

Hay quejas sobre la inacción de las instituciones europeas en la crisis, pero España y Andalucía van muy por detrás

Nada es lo que parece. Todo el mundo despotrica contra la UE, porque no reacciona. Pero las instituciones europeas van muy por delante de las españolas o andaluzas en las soluciones a largo plazo. Ayer el Parlamento Europeo aprobó la creación de un fondo de recuperación económica de dos billones de euros que se dedique a subsidios. Este acuerdo no es de obligado cumplimiento, pero si no les hacen caso los eurodiputados no autorizarán el próximo presupuesto. El vicepresidente Dombrovskis confirmó que la Comisión presentará el día 27 las cuentas de la UE hasta 2027, que casi duplicarán las actuales. Y en el Consejo, además de ayudas acordadas por 540.000 millones, seis países que suponen más de un tercio del PIB de la UE (Francia, Italia, España, Portugal, Grecia y Chipre) han pedido un fondo a largo plazo emitiendo un billón de euros de deuda para relanzar la economía.

Aquí, en España, el equivalente va muy por detrás. Esta semana arrancó en el Congreso la Comisión para la Reconstrucción. Emitirá un dictamen en dos meses, pero no hay clima de concordia, ni siquiera dentro de la coalición de gobierno. Todos intentan marcar territorio, sobre todo en el capítulo de gasto, sin la misma audacia sobre ingresos o recortes que palíen el déficit. Hasta tal punto, que entrevistado en TVE su presidente Patxi López olvidó mencionar la mejora del sistema fiscal que abordará uno de los grupos de trabajo. La Fundación Hay Derecho ha planteado una comisión de carácter legislativo para toda la Legislatura, que estudie primero lo urgente, después exija rendición de cuentas sobre la gestión de la crisis y finalmente afronte las reformas necesarias y establezca un calendario.

No es lo que plantea esta comisión ad hoc, que no ha delimitado las dos tareas fundamentales. Primero debería definir los gastos extraordinarios en sanidad, otras políticas sociales y apoyo a la economía productiva. Y después establecer la nueva financiación, con impuestos o recortes. Habría que tener claro este escenario nacional antes de plantearle a la UE una posición común con demandas de subvenciones y créditos. Los pactos son de momento inciertos.

Incluso Andalucía va más retrasada que España. No hay fecha de reunión para la comisión de la alianza propuesta por el presidente de la Junta. Tampoco hay propuesta gubernamental más allá de los 4.000 millones de fondos europeos que se reprogramarían. Sí sabemos que el Observatorio Económico de Andalucía calcula en un 15% lo que puede retroceder el PIB regional, con un 30% de paro. Como para espabilarse.

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