la tribuna

Jaime Valdivieso Bustamante

Preguntas al más allá

IMAGINEMOS que hoy pudiéramos comunicar con un descendiente que vive en el año 2200. Esto es improbable pero no imposible, según la teoría que afirma que el espacio tiene pliegues y a través de un puente de Einstein-Rosen, o "agujero de gusano" podríamos comunicarnos sin cambiar el lugar y fecha en que estamos. Aunque en 2011 esto no es posible, vale la pena el ejercicio de plantear las dudas que tenemos del curso que habrá tomado hasta el siglo XXIII este planeta y sus componentes físicos, con nuestra civilización y todos los seres que lo habitan.

Cuando algo no va bien nos preguntamos qué va a ser de nuestros hijos, nietos, bisnietos... choznos. En ese sentido le planteo una serie de preguntas a ese lejano descendiente donde le explico las dudas y circunstancias actuales por las que desearíamos conocer cómo han evolucionado hasta su "presente", teniendo en cuenta que él no conoce los detalles que afectan a nuestra vida diaria.

Comenzando por lo más general, le explico lo que está ocurriendo en el planeta. Cómo la atmósfera sobrecargada de CO2 eleva la temperatura, derrite los hielos que desbordan ríos y mares y deja un saldo siniestro de víctimas que mueren o deben cambiar su hábitat. Este problema lo creamos por la necesidad de consumir energía, que obtenemos en un 40% quemando combustibles fósiles, y aún no encontramos una alternativa práctica y económica para sustituirlos ni estamos dispuestos a prescindir de las comodidades que disfrutamos, transporte, iluminación, aire frío en verano, caliente en invierno, etc.

En vista de que puedo comunicar con él debo suponer que han conseguido resolver el problema, entonces le preguntaría si han encontrado alguna forma eficiente de captar la energía solar, o si han logrado reactores de fusión o tal vez si se han tenido que renunciar a esas comodidades que hoy ni se nos pasa por la mente abandonar.

Otro grave problema que nos aqueja es la inmensa y creciente población humana y la necesidad de alimentarla, educarla y darle un nivel de vida apropiado, lo cual estamos lejos de conseguir. En 1960 éramos 3.000 millones, ahora somos más del doble y se estima alcanzar 9.000 millones en 2050. Entiendo que esto será una catástrofe planetaria por la inmensa cantidad de problemas que conlleva, como la insuficiencia y degradación de terrenos cultivables, deforestación, destrucción del hábitat y exterminación de especies, especialmente marinas, demanda de energía (que no tenemos), extrema pobreza y hambruna de poblaciones marginales y otras consecuencias negativas. Pregunto: ¿cuál es la población en el año 2200 y cómo se han resuelto los problemas planteados?

Nuestra economía se basa en la oferta y demanda de bienes y servicios intercambiados con dinero en el mercado libre. Este sistema ha permitido alcanzar en los últimos 150 años niveles de bienestar jamás imaginado por nuestros antepasados. Es muy eficaz para promover el desarrollo, pero carece de mecanismos para hacer homogénea la prosperidad creándose grandes diferencias entre ricos y pobres. Para redistribuir la riqueza las democracias aplican impuestos a las rentas logrando algún resultado, pero los políticos suelen exceder los gastos y privilegios agotando los recursos. Por eso crean impuestos indirectos que aplican a todos por igual agravando las diferencias y coartando el desarrollo.

Actualmente la desigualdad mundial está aumentando según el índice de Gini. Con el fin de eliminar diferencias se han ensayado otros sistemas como el comunismo, que resultó un total fracaso por su ineficacia para crear suficiente riqueza. Entonces cabe preguntar ¿se sigue usando el intercambio con dinero y alguna forma evolucionada de economía de mercado que elimine las desigualdades? ¿Cuál es el nivel de distribución de la riqueza? ¿Se ha logrado implantar la democracia en todo el mundo o se ha superado ésta prescindiendo de los gobiernos haciendo al individuo más libre y responsable?

Con el desarrollo científico actual conseguimos visitar la luna, exploramos el sistema solar y logramos desentrañar muchísimos enigmas que otrora atribuíamos al capricho de los dioses. Pero cuanto más penetramos los arcanos científicos nuevas dudas nos asaltan. Desconocemos qué son la materia y la energía oscuras, sólo por medios indirectos sabemos de su existencia. No hemos conseguido unificar la física cuántica con la relatividad. Nuestra noción del universo indica una alta probabilidad de vida inteligente en otros planetas, pero no hemos recibido ninguna señal que lo confirme y no paramos de enviarlas. En cuanto a biología, la esperanza de vida alcanza 80 años en áreas desarrolladas, 40 en las más pobres. Hemos descifrado el genoma, pero aún hay enfermedades hereditarias que no conseguimos curar. No sabemos cómo comenzó la vida en el planeta o cómo del cerebro surge la mente.

Demasiadas preguntas y si todas sus respuestas fuesen positivas no tendríamos que preguntarnos qué va a ser de nuestros nietos, pero ¿y si no es así...?

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