Desde la Castellana

Alejandro Daroca

Tristeza, frío y falta de esperanza anidan en el corazón de Jerez

SE nota en la lectura de los ejemplares de Diario de Jerez que me llegan. Y te lo dicen más claramente los amigos y familiares con los que charlo a diario. El mejor ejemplo es esa oficina central de Banca Cívica, en la Plaza del Arenal, que a las once de la mañana no la visita ni un humilde depositante. Habrá que preguntarle a los de Juva o a Jesús González no ya por sus ventas, sino por las escasas visitas de interés que han tenido estos días. Con permiso de Mazuelos y con la licencia de la escritura, se podría decir que ya hasta Dios ha abandonado Jerez. Con 35.000 personas en paro y con el retraso en el pago de nóminas municipales y de  otras empresas, el nivel de los bolsillos no puede ser más paupérrimo.

Hay que hacer algo y que se note. Hasta ahora, todo ha consistido en medidas de austeridad determinadas por el Gobierno nacional y por el Gobierno local y asumidas por los ciudadanos con sumisión y sin levantar la cabeza. Empiezo a pensar que de esta recesión no saldremos sólo con medidas de austeridad y de ahorro. Aunque dependemos de las directrices europeas y de lo que decidan desde Bruselas, o se inyecta dinero para inversiones y creación de puestos de trabajo, o nos vamos a una ruina de actividad que va a perdurar muchos años.

Y en el panorama político local es donde más se nota. Es verdad que el PP se ha encontrado un Ayuntamiento endeudado hasta las cejas, si las cejas están en los mil millones de euros. Y es verdad que los actuales gestores han hecho lo que podían, que es cerrar el grifo de los gastos, disponer del poco dinero que consiguen para pagar nóminas y a algunos proveedores, pero los partidos que están en nuestro Ayuntamiento no se ponen  de acuerdo en lo que hacer, se atizan entre ellos y los sindicatos no parece que aporten soluciones de ningún tipo. Creen llegada la ocasión de echar mas leña a la derecha, como si eso ayudara a pagar nóminas.

Pilar Sánchez ha desaparecido del mapa. Ni siquiera ha estado en el plantel de políticos provinciales socialistas asistentes al Congreso de Sevilla y estará a punto de abandonar la filiación en el PSOE local. Sólo se la ve en las entradas de los Tribunales que entienden las acusaciones de enchufismo contra ella planteadas. A Pedro Pacheco se le oye de vez en cuando, siempre para incordiar y poco para aliviar,  pero debe llevar sobre su conciencia el ser el gran artífice de la estructura de gastos y derroche que padece el Ayuntamiento. Seguro que él y sus pocos seguidores no son conscientes de la herencia que nos han dejado. Nos queda Joaquín del Valle y Martín de la Herrán que tienen pocas huestes en Jerez, como para que sus mensajes sean oídos y seguidos.

Pero sólo con la austeridad no se solventa la crisis. Y no seré yo quien le indique a Enrique Espinosa de dónde se pueden sacar fondos. Buen profesional y conocedor de los entresijos económicos y bancarios. Pero todos sabemos que la banca está cerrada a cal y canto, que la Junta no aporta ni un duro ni para los de Acasa y que del Gobierno Central se puede esperar alguna medida política favorecedora, pero no una aportación de fondos. Y las elecciones andaluzas están a la puerta. Con el panorama que hay en las calles de Jerez no resulta provocador volver a votar al PP. Y estos se la juegan. Con Rajoy, Arenas y García Pelayo abarcando todas las esferas de poder, deberían sonar las campanas de otra manera a como lo hacen ahora, que suenan a tristeza y desesperanza. Y menos mal que van a poner los palcos los de la Unión de Hermandades. Y encima este frío siberiano que nos llega hasta el alma. Hay que tener la esperanza de que Pelayo solvente la calamitosa situación de nuestro Ayuntamiento

adaroca@nortideas.co

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