Editorial

Vuelta e ida, de Kosovo a Afganistán

ESPAÑA mandará, finalmente, un batallón compuesto por 450 soldados a Afganistán y contribuirá con nueve millones de euros a la nueva estrategia que Estados Unidos ha preparado para este país, que pasa fundamentalmente por ayudar a sus infraestructuras; formar a su Policía y al Ejército, y compartir el problema militar con Pakistán, en cuyas provincias fronterizas se han refugiado los talibanes más extremistas. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, solventa de este modo el error de Kosovo, la salida precipitada de este país que tanto indignó a los aliados de la OTAN y puso una piedra en lo que se suponía iba a ser el inicio de unas nuevas relaciones con Estados Unidos. Con el apoyo español a la nueva estrategia de Barack Obama, así como con el encuentro que ambos dirigentes mantendrán hoy en Praga, las relaciones vuelven a ser lo que supuestamente iban a ser. España, como miembro de la OTAN, debe participar en la medida de sus posibilidades en encontrar una salida para el avispero de Afganistán, donde la guerra que comenzó George W. Bush contra el terrorismo de Al Qaeda y el régimen de los talibanes aún no ha terminado. Es más, el error del anterior presidente de los Estados Unidos de entrar en guerra con el Iraq de Sadam Hussein provocó que los talibanes fueran recuperando amplios territorios de Afganistán, debido a la dispersión de las fuerzas entre los dos países. Esto es lo que Obama quiere solventar: destinar 21.000 militares más a Afganistán a la vez que intenta que las autoridades iraquíes vayan haciéndose con el control de su país. Pero es más: la nueva estrategia estadounidense, que ayer recibió el apoyo de los miembros de la OTAN, pasa por aumentar los fondos para este país. De hecho, el presidente estadounidense ha subrayado que no sólo necesita algunos soldados más de la OTAN -en total, los aliados enviarán 5.000 más-, sino dinero para infraestructuras y para formación de las fuerzas policiales y militares. Es por ello por lo que el nuevo batallón español sólo irá a quedarse hasta las elecciones afganas del mes de agosto, porque ése ha sido el deseo de Estados Unidos. Después, España seguirá manteniendo el actual contingente de 778 soldados bajo el mando de la OTAN. No obstante, y aunque se apoye este nuevo envío, hay que explicar con claridad a la opinión pública española que los soldados van a un país peligroso, que está en guerra y que ello entraña graves riesgos con independencia de cuál sea la misión que toque cumplir.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios