Disculpa que te perdone

Zambombas, vacunados y asustados

Esta es la tónica general de la situación actual. Mientras se celebran multitud de zambombas porque la gente tiene ganas de vivir, nos asustan y limitan los datos de contagios diarios que suben de forma alarmante en algunos casos. Se mete en estas Navidades la nueva variante del virus y aunque estés vacunado puede tener muy mala evolución.

Conocemos personas que aún estando vacunadas se han contagiado y lo están pasando regular. También es cierto que la incidencia es 'mínima' en hospitales por ahora… Pensábamos que con la vacuna se iba a acabar todo pero no es así. Parece que no interesa del todo acabar con el virus y vamos a tener COVID y vacunas por mucho, muchísimo tiempo. Vamos a tener que estar como el coche que tenía Luis Lara (humorista), que tenía que pasar la ITV todos los martes.

Entre los que no se han vacunado y la validez de las vacunas para proteger que no se termina de entender se ha provocado un ambiente de alegría contenida. Aunque a día de hoy no hay restricciones porque sería un verdadero despropósito ponerlas, en muchos casos se ha optado por suspender las zambombas previstas en varios colectivos. Se intuye que en estas cancelaciones o suspensiones se evidencia una falta de expectativa de facturación ya que con las noticias diarias hay mucha gente que no arriesga, además de la limitación de aforos en una celebración que por naturaleza significa masificación y aglomeración.

Todo esto hace que se reduzca de forma considerable la expectativa de recaudación y por lo tanto de obtener beneficios. Estas son las zambombas que en primer lugar decidieron cancelar o suspender. No todas están orientadas a obtener beneficios, por eso se hace esta distinción. Después, ante la subida de contagios se están desanimando algunas otras pero hay muchas, muchísimas que se están celebrando y van a celebrar en los próximos días sus fiestas navideñas más flamencas, auténticas y singulares que solo ofrece Jerez.

Lo que no llegamos entender es la contradicción de la situación que nos venden los gobernantes. Es una forma de gestionar a la defensiva como la medicina actual en muchos casos. Te alarman lo máximo posible para 'no pillarse los dedos' como se pillaron con la Borrasca Filomena. ¿Recordáis? Por un lado nos meten miedo como lo de las grandes nevadas que iban a caer desde el miércoles pasado en la zona norte de España y que adelantaran los regresos los que estuvieran por allí.

Por otro lado con las vacunas hay una ansiedad desmedida en vacunar a los niños. Si los niños son focos de contagio y el resto de personas estamos vacunadas… ¿Qué motivo hay para obligar en cierta medida a vacunar a los niños? Al fin y al cabo son vacunas nuevas que en personas tan jóvenes es más arriesgada su evolución a largo tiempo que en personas más mayores.

También es verdad que hay que facturar y vender vacunas a diestro y siniestro. No es normal como han quitado del mapa las vacunas de AstraZeneca y Janssen, que casualmente eran las más baratas y además estaban hechas con la técnica tradicional de las vacunas y no como las que nos están poniendo que están hechas con la técnica del ARN mensajero.

En fin, que esta Navidad está siendo algo más normal que la anterior y entre zambomba y zambomba;  aunque estemos vacunados pero asustados nos tomaremos un vaso de anís... o una vacuna de garrafón si hace falta, que más da si lo que tenemos es ganas de vivir y vaya usté condió.

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