EL Defensor del Pueblo de Andalucía, José Chamizo, se ha despedido después de 17 años con una frase de mal perdedor: "La chica de Presidencia y un psicópata del PP decidieron mi relevo". Será recordado por esas palabras y por aquellas de que la gente está hasta el gorro de los políticos y sus peleítas. Chamizo se reivindicaba como la voz de un pueblo cabreado y rechazaba ser un florero.

La "chica de Presidencia", Susana Díaz, se maneja en los asuntos domésticos y en las peleítas con mano de hierro, mientras de cara a la galería se procura un perfil de rango. Esta semana ha realizado su bautismo internacional. La número dos de la Junta ha viajado a Bruselas para explicar el decreto antidesahucio del Gobierno andaluz. Sin embargo, ese estreno diplomático ha sido una visita de andar por casa. Sus interlocutores eran correligionarios dispuestos a dar facilidades. Por ejemplo, el photocall con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, muy difundido desde San Telmo.

A la intoxicación del PP de que había una falsa carta de la Comisión contra el decreto, los estrategas del PSOE contraatacan con esta entrevista de guante blanco: es como si la Junta tuviese un contencioso con el Gobierno central y Díaz se plantase en el Congreso para hablarlo con Posada. Una foto, veinte minutos de reunión, que se quedan en la mitad por las traducciones del intérprete, amplia coincidencia de puntos de vista y buenas palabras. Misión cumplida.

La expropiación de viviendas vacías a la banca debe tratarse con el vicepresidente encargado de los asuntos económicos y monetarios, el finlandés Olli Rehn. Esa entrevista sí habría sido importante. Pero no, nuestra consejera además de con Schulz se vio con el comisario socialista español Joaquín Almunia, que le dio por cierto un buen plantón, pero le permitió otra foto de postín. Flores; es temporada de tulipanes en esa región europea. En compensación, Almunia habrá satisfecho su curiosidad sobre la persona que se postula para sustituir al presidente andaluz antes o después de las próximas elecciones autonómicas.

La "chica" de Chamizo no tiene nada de florero y apunta su ambición hacia la Presidencia de la Junta. Pero se enfrenta a un inconveniente; el poco aprecio que le tienen dentro del PSOE por su afición a las peleítas internas y la dificultad de ganar unas primarias con voto secreto para ser nominada candidata. Pero eso lo puede arreglar Griñán si es el candidato, gana y después le quiere dejar el puesto. No sería la primera vez.

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