La Crestería

Manuel Sotelino

Ayuda cofrade

Hay que volverlo a destacar. Las hermandades de la ciudad han dado un ejemplo a todos desde el minuto uno. Es más, las cofradías, incluso, han sabido adelantarse a los acontecimientos y vuelvo a subrayar que fueron ellas, un tanto solas y ciertamente abandonadas por las instituciones que deben de velar por ellas, las que tomaron el timón y comenzaron a suspender actos, presentaciones, cultos, montajes y ensayos de pasos. Se han clausurado templos que gestionan las instituciones nazarenas y la madurez con la que todo el mundo cofrade ha sabido aceptar nada menos que una suspensión de las procesiones, ha sido modélica.

Ahora, sin esperar directrices ni de la Diócesis ni de nadie, los cofrades se han remangado las camisas y se han dispuesto a la ayuda de los que más necesiten. Se están buscando mascarillas para donarlas al Hospital de Jerez, se están llevando a cabo todo tipo de iniciativas para que las personas más vulnerables al coronavirus no se vean obligadas a salir de sus casas para hacer las compras y, si me permiten, me quedo con lo que me dijo Manolo Hurtado, hermano mayor de la Esperanza de la Yedra, hace unos días. Se llama diariamente a los mayores para ver simplemente qué tal se encuentran. Pequeñas cosas que pasan desapercibidas pero que hacen grandes a las cofradías.

Otros, desde la política, hacen discursos demagogos con la vista puesta en las capas más pobres. Sin embargo, ahora que ha llegado Bruno con el mazo, no se les escucha. Esperaran mejores tiempos para vender su verborrea que me da la impresión que va a tener, a partir de ahora, fecha de caducidad.

Y es que el poso de la Historia no es baladí. Las hermandades han sabido superar tiempos tan malos como estos. Y existe como un hilo conductor que enlaza y nos une a todas esas generaciones de jerezanos cristianos y cofrades que vencieron miedos tan grades o mayores como los que ahora tenemos. Hacía tiempo que estaba como pasado de compás con esto de las cofradías. Pero no hay mal que por bien no venga y he vuelto a recuperar una cierta ilusión que perdí por nuestras propias inmundicias. Que también existen, pero que hoy no toca.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios