Entre paréntesis

Rafael Navas

rnavas@diariodejerez.com

La foto de la estación

Ciudadanos, incómodo con el voto de Vox, buscó en Jerez la imagen de haber intentado un acuerdo con todas las fuerzas

Pasajeros al tren. Próxima parada, el Parlamento andaluz. La foto de Juan Marín (Ciudadanos), Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo (Andalucía Adelante) en la estación de tren de Jerez la mañana del pasado día de Navidad pasará a la historia de la negociación de la constitución de la Cámara andaluza. Ante los azulejos de la cafetería de la monumental estación jerezana de estilo mudéjar y regionalista (nunca más oportuno) atribuida por algunos a Aníbal González, los líderes de las citadas formaciones tomaban en vaso unos cafés sentados en las robustas sillas que impiden a los viajeros quedar dormidos ante la llegada de los trenes. Pero ninguno de ellos iba a tomar un vagón camino de Sevilla. Simplemente es que Jerez, sede provincial de la formación naranja por aquello de la fuerza de Arrimadas tal vez, queda a mitad de camino entre Sanlúcar, patria chica del líder andaluz de Ciudadanos, y Cádiz, la tierra familiar de la roteña Rodríguez. Una suerte de triángulo de las Bermudas o la nueva Antequera del andalucismo, equidistante de tantos puntos de poder. Quizá no haya que hacer tantas elucubraciones y estemos ante algo tan simple como que los líderes de Ciudadanos y Andalucía Adelante quedaron en Jerez la mañana de un día de Navidad y, como les habría sucedido en media España, un día como ese y a esas horas sólo podían encontrar abierto un lugar público en la estación de tren, en el aeropuerto o en el tanatorio. Porque parece claro que tenía que ser un lugar público. ¿Sería por cafeterías abiertas en hoteles de Jerez? De otra forma no se entiende el lugar elegido.

Un lugar abierto al público en el que muchas personas, viandantes, viajeros, podían dar fe, como así fue, del encuentro. Una estación de tren. Faltó la flecha indicando a los convocados, sobre sus cabezas, "fotos aquí". El rostro de Juan Marín, el que más diáfano aparece en las imágenes reproducidas por todos los medios, no es precisamente el de la sorpresa o la indignación. Ciudadanos buscaba esa foto porque, en vísperas de cerrar un acuerdo con Partido Popular y las bendiciones de Vox, el encuentro de Jerez le garantizaba, al menos, haber intentado un acuerdo con todos que finalmente no llegó porque Andalucía Adelante se negó a "blanquear el pacto con la extrema derecha". Y luego bien que se quejó por quedarse fuera de la Mesa como se le ofreció. Las paradojas del podemismo a las que ya estamos acostumbrados.

La foto de Jerez fue, por lo que se ha visto después, una operación de marketing. A Ciudadanos le asusta llegar al Gobierno andaluz con el estigma de Vox y trata de rascar por todos lados. Esa foto con Podemos e IU que indigna a sus votantes y los escora a Vox ha podido tener un alto precio. Quién sabe porque los votantes olvidan pronto. Lo único que ha quedado claro es que reunirse en público una mañana de Navidad en este país resulta muy difícil y la esperanza -vayamos a lo práctico- es que por la foto de la estación de Jerez alguien en la Junta, mañana, se acuerde de que al lado tenemos una estación de autobuses muy mejorable y un aparcamiento de vergüenza.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios