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La esquina

José Aguilar

jaguilar@grupojoly.com

La mentira catalana

Si los tribunales inhabilitan a Forcadell o Puigdemont, ¿qué van a hacer? ¿Echar a la gente a la calle? ¿Cuánto tiempo?

Otra vez. Los campeones de la independencia -Puigdemont, Junqueras, el propio Mas resucitado de entre los muertos- encabezaron ayer la comitiva de alcaldes con varas y otros activistas del soberanismo que escoltó a la presidenta del parlamento catalán, Carme Forcadell, en su declaración ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Investigada por presuntas prevaricación y desobediencia. Media hora de declaración, media hora de exaltación de la mentira.

Miente Forcadell al confesar que ella se limitó a amparar el debate en el Parlament sobre el proceso constituyente (en realidad, ese debate puso en marcha la desconexión con España). Mienten los Puigdemont, Junqueras y el zombi Mas al defender que el encausamiento de Forcadell es un atentado a la libertad de expresión de los diputados catalanes y un ataque al órgano soberano del pueblo catalán perpetrado por tribunales políticos, tanto da que sea el TSJC como el Constitucional, que también ha vetado el referéndum independentista que todos ellos preparan para el año que entra. Es más fácil: se investiga si han cumplido o no la ley democrática.

No hay de qué extrañarse. Todo el movimiento secesionista en el que ha degenerado el partido del 3% y la Familia Pujol se ha construido sobre una caldera de mentiras encadenadas (ahora las llaman postverdades) puesta al servicio de la élite dirigente de un territorio rico. Es mentira, para empezar, que la guerra de secesión que corean en el Nou Camp fuera una guerra de españoles contra catalanes y concluyera con la derrota de los segundos. Es mentira que España robe a Cataluña. Es mentira que Cataluña aporte a la España autonómica más que ninguna otra comunidad. Es mentira que el idioma catalán esté marginado en Cataluña. Es mentira que la Cataluña independiente vaya a ser reconocida de inmediato por la Unión Europea y la ONU. Es mentira que una gran mayoría de los catalanes exijan la independencia. Es mentira que en cuanto haya independencia las pensiones subirán y la deuda se reducirá.

Hasta es mentira que vayan a celebrar el referéndum de verdad en 2017 y que, si ganan esta nueva pseudoconsulta, se declaren independientes y se entreguen al martirio -penal- los promotores. Imaginemos que los tribunales los inhabilitan y un día los Mossos les impiden acceder a sus despachos. ¿Qué van a hacer? Supongo que echar a la gente a la calle, pero eso ¿cuánto puede durar? ¿O asaltarán los cuarteles?

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