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La Crestería

Manuel Sotelino

Más madera cofrade

No  falla. Verano caliente en lo que a las cofradías se refiere. No sé si quien suscribe esta columna ha venido a animar el cotarro cofrade o esto siempre ha sido así.  Me falta experiencia y horas de vuelo en la denominada ‘prensa morada’. Pero desde que uno se puso al día en la actualidad capirotera no ha fallado. Llegan las fechas caniculares y será que ya no hay paso que sacar que siempre hay un debate, una polémica o un asunto que narrar. No sé yo si es que Valdelagrana quedó ya como una reminiscencia del pasado cuando los cofrades se iban en masa a pasar el verano o es que es necesario poner sobre la orilla temas a debatir en la playa portuense y por ello no dejamos de tener veranos calientes, informativamente hablando se entiende.

Este año ha sido el del Prendimiento. Un martillo, un conflicto. Ya tenemos el verano apañado para sacar un puñado de páginas adelante. Tanto es así que a estas alturas de agosto se echa de menos el flujo informativo de la Cuaresma, donde debería de echar humo la redacción cofrade ¡Cuánto se echa de menos la agenda cofrade del mes de marzo!

El asunto Prendimiento tiene los visos de tener largo recorrido. No me digan que no tiene todos los condimentos para ser un temazo. Un capataz, un cese, un decreto, una cuadrilla, las redes sociales a toda máquina... en fin en todo lo que se ha convertido todo este mundo de las cofradías. 

Lo que más me está llamando la atención ha sido el pleno de hermanos mayores. Son los únicos que no han dicho nada. Se han mantenido callados y no ha habido posicionamiento alguno al respecto. Un compañero es el centro de un conflicto hasta el punto de ser destituido y no pasa nada. Ni tan siquiera se saca un comunicado.

Tdos andan como locos pidiendo más madera para que el verano caliente no baje de temperatura. Sin embargo, el pleno, a pesar de ser uno de los suyos el afectado, parece un espejismo de la fábrica de hielo. La que hay en la calle Córdoba. La que servía como anzuelo para entrar en el fútbol cuando existía el estadio Domecq. El fútbol también ha cambiado; como las cofradías.

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