Entre paréntesis

Rafael Navas

rnavas@diariodejerez.com

La 'penúltima' zambomba

A todos nos gustaría que el espíritu de la Navidad dure todo el año y en Jerez, a este paso, estamos cerca de lograrlo

Se acerca ya el final de uno de los períodos de zambombas más largos e intensos que se recuerdan. El interés por esta celebración festiva navideña tan jerezana ha ido creciendo en paralelo a la oferta y se puede decir que, después de lo visto este año, estamos ante un fenómeno que definitivamente ha traspasado las fronteras de esta ciudad. Zambombas se encuentran ya en muchos municipios e incluso se exportan a otras provincias y comunidades bajo la denominación de "auténtica jerezana" como marca o noble pedigrí. Jerez ha seguido siendo el epicentro de esta fiesta desde finales de noviembre, con una intensidad multiplicada por el puente de la Constitución y la Inmaculada. Durante más de un mes ha sido imposible encontrar a artistas con un día libre para actuar. Desde un primer momento no han faltado quienes han dado, y con razón, la voz de alarma para no morir de éxito y convertir una celebración de ambiente familiar en un simple botellón. El propio Ayuntamiento ha tratado otra vez este año de poner coto a los desmadres a través de un bando municipal bienintencionado pero que se ha demostrado insuficiente. Es difícil poner puertas al campo y el de los límites a las fechas de celebración es un debate perdido de antemano.

Lo que hay que vigilar más a través de más medios es algo tan fundamental como la limpieza. Difícil en un caso con tantas aglomeraciones de personas pero básico para que la temporada de zambombas no se convierta en una especie de carnaval donde las calles lo aguantan todo, ya me entienden. Y aplicar la normativa con los que ensucian, como en cualquier época del año. Porque, aunque parezca reiterativo decirlo, debemos cuidar lo que funciona para que lo siga haciendo mucho tiempo. Eso significa estar vigilantes y crear conciencia con iniciativas que estimulen la excelencia y penalicen lo cutre, como el concurso para elegir la mejor zambomba que ha puesto en marcha González Byass (www.zambombasdejerez.com) con la colaboración de este Diario y la votación de miles de personas, a fin de crear una clasificación de las zambombas y que quienes nos visiten dispongan de una información más o menos exacta de lo que se van a encontrar en cada lugar y no se lleven desagradables sorpresas.

El fin del período de zambombas supone el ecuador de la Navidad en Jerez, un punto en el que se puede realizar un primer balance. Este año se ha percibido un mayor esfuerzo por parte del Ayuntamiento por lucir las calles y plazas, por incrementar la oferta y los espacios. Después de la reforma de la plaza de Belén, este espacio se ha convertido en una de los principales atractivos de la Navidad jerezana y debe ir a más con el paso del tiempo y su desarrollo urbanístico. Extender el mapa del casco histórico, abrir zonas hasta ahora ocultas y dar vida a los barrios es más fácil con una 'herramienta' como la Navidad. Que dure todo el año debe ser el reto.

A todos nos gustaría que el espíritu de la Navidad durase todo el año y por ahí van muchos de los deseos de estos días. En Jerez, a este paso, con una temporada de zambombas tan larga, vamos camino de lograrlo. De hecho, aún queda la zambomba más importante, la de mañana, día de Nochebuena, víspera del gran día para los cristianos. Feliz Navidad.

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