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El Gobierno no calma a la plantilla de Navantia, que volverá a la calle

  • El comité de empresa del astillero isleño aprobará un calendario de protestas en defensa de las corbetas

La plantilla de Navantia-San Fernando, bajando el viernes por el puente del Gran Poder para cortar el tráfico en la CA-33. La plantilla de Navantia-San Fernando, bajando el viernes por el puente del Gran Poder para cortar el tráfico en la CA-33.

La plantilla de Navantia-San Fernando, bajando el viernes por el puente del Gran Poder para cortar el tráfico en la CA-33. / d.c.

De ánimos calmados, nada de nada. La plantilla de Navantia-San Fernando no dio ayer excesivo crédito a los diferentes mensajes que el viernes envió el Gobierno de España a través de varios portavoces en referencia al contrato de las corbetas para Arabia Saudí. Tanto es así que mañana mismo habrá pleno del comité de empresa del astillero isleño en el que en el único punto del orden del día figura la aprobación de un calendario de movilizaciones para presionar al Ejecutivo de Pedro Sánchez con el fin de amarrar lo que se ha calificado como el contrato más importante en toda la historia de Navantia con un cliente extranjero. A este pleno del comité seguirá una asamblea de trabajadores que se celebrará presumiblemente el martes o el miércoles.

Tras la intensa jornada del viernes, en la que el corte de tráfico de la autovía CA-33 por parte de los operarios de la antigua Bazán terminó siendo noticia de ámbito nacional, ayer llegaba el momento de la reflexión. Pero tras la tempestad no siempre llega la calma. "Seguimos igual", fue el escueto mensaje que ayer lanzó el presidente del comité de empresa de Navantia-San Fernando, Jesús Peralta.

El PSOE insiste en pedir calma y el PP hablade "daño irreparable"a la imagen del país

Peralta, que ya reclamó el viernes la dimisión de la ministra de Defensa, Margarita Robles por poner en peligro un contrato de casi 2.000 millones de euros, también anticipó la reunión del pleno del comité para este lunes, convocatoria que en ningún momento quedó ayer cancelada. Es más, otros cargos de este mismo órgano de representación sindical lo tenían ayer muy claro: "Volveremos a la calle porque el Gobierno en ningún momento ha rectificado su decisión de anular la venta a Arabia de las 400 bombas ", reflexionaba ayer un sindicalista que lleva en sus espaldas varias batallas para salvaguardar el futuro de este emblemático astillero de La Isla.

Ni la portavoz del Gobierno, ni la secretaria de Estado de Comercio, ni otras voces del Ejecutivo central y del PSOE que llamaban el viernes a la calma en referencia a las corbetas lograron bajar ni un solo grado los ánimos de una plantilla que espera o que la ministra de Defensa rectifique en primera persona o que un cargo cualificado de Arabia Saudí diga, a ser posible a la mayor brevedad posible, que la situación se ha reconducido y que, por tanto, el encargo de las cinco embarcaciones militares sigue su curso.

Ayer ese mismo mensaje de tranquilidad desde las filas socialistas partió del portavoz de este partido en el Ayuntamiento de Cádiz y diputado provincial, Fran González. El dirigente del PSOE aseguró que el contrato de las corbetas "sigue su curso", aunque no dio detalle alguno de las gestiones diplomáticas que, se supone, está manteniendo el Gobierno de Pedro Sánchez con las autoridades saudíes.

Lo que sí hizo Fran González fue defender a su partido, el PSOE, y atacar a sus principales adversarios políticos, esto es, el PP y Podemos. Así, afirmó por un lado que el Partido Socialista "defiende los intereses de los trabajadores de Navantia, que son nuestra prioridad", añadiendo que los cargos públicos del PSOE "hacemos política con y para estos trabajadores pero no a su costa". Y a renglón seguido dijo que los "aspavientos" de los dirigentes del PP y de Podemos "perjudican" a la situación presente y futura de Navantia.

Por su parte, el presidente provincial del PP y senador, Antonio Sanz, lamentó ayer que los "bandazos" del Gobierno de Pedro Sánchez pueden ocasionar un "daño irreparable" a la imagen comercial de España en el extranjero. De momento dijo que la "pérdida de confianza" por parte de Arabia Saudí en las relaciones comerciales con el Estado español "pueden costar no sólo la ruptura del contrato de las cinco corbetas sino también un daño irreparable a futuras inversiones y contrataciones con dicho país y con otros".

Y pese a considerar muy significativo que cargos importantes de la Armada saudí hayan cancelado ya la visita prevista para la próxima semana al astillero isleño, Sanz cree que "no está aún todo perdido", aunque todo pasa, dijo, "porque el Gobierno de Pedro Sánchez rectifique de manera inminente".

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