fiesta del sacrificio

Los musulmanes celebran sus días grandes

  • Eid al Adha reúne a familias y amigos durante tres días en torno al sacrificio de un cordero, como en la comunidad islámica de la mezquita Omar Ibnu Jattab de Algeciras

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La comunidad musulmana de Algeciras se suma desde hoy y hasta el próximo viernes a la que es la gran festividad para los seguidores del Islam: Eid al Adha o la Fiesta del Sacrificio. Una celebración que coincide con los últimos ritos de la peregrinación anual a La Meca y que reúne a familias y amigos en torno al sacrificio de un cordero que recuerda la obediencia obligada a Dios.

La festividad conmemora el pasaje del Corán y de la Biblia en el que Ibrahim (Abraham) se muestra dispuesto a sacrificar a su hijo Ismael (en la Biblia es Isaac) como un acto de obediencia a Dios, antes de que este interviniera para proporcionarle un cordero y que sacrificara a este animal en su lugar. Ese ejemplo máximo de obediencia sirve para recordar en este día "que todo está en manos de Dios", explica el presidente de la comunidad islámica de la mezquita Omar Ibnu Jattab, Kamal Cheddad. "Si sacrificamos lo que nos dice Dios vivimos en paz", explica, "en estos días se recuerda que el objetivo en la tierra no tiene que ser lo material, sino obedecer las palabras de Dios y amar al prójimo".

Es el sentido religioso de una festividad conocida como fiesta del cordero en algunos países de habla hispana. Se trata de un punto de inflexión para los musulmanes, que "damos gracias a Dios por cómo hemos llegado hasta ahora", y para las comunidades en las que se agrupan, el punto y final de las actividades de un año e inicio del nuevo.

Aunque en los países árabes la fiesta comenzó ayer, en Marruecos se celebra a partir de hoy. Así lo hacen también los musulmanes algecireños, que la iniciarán a las 8:00 con un rezo colectivo en el Llano Amarillo.

Tras él, familiares y amigos se reúnen para el sacrificio del cordero, que hace el cabeza de familia. También puede realizar ese sacrificio un carnicero y otra persona, pero siempre buscando causar el menor dolor posible al animal, dirigiendo su cabeza hacia La Meca y dejando que su cuerpo expulse toda la sangre para que la carne sea considerada halal (según los ritos del Corán).

A nadie le falta el cordero en la fiesta: las comunidades islámicas procuran que el animal llegue también a las familias con menos posibilidades económicas para cumplir uno de los preceptos de la festividad, compartir los bienes con los que menos tienen. De hecho, la tradición establece que un tercio de la carne del cordero (u otro animal, se pueden sacrificar otras especies) está destinada a los más necesitados, otro a los parientes y vecinos y otro para la persona que lo entrega.

En los tres días que siguen a la muerte de la bestia familias y grupos de amigos preparan el cordero de diferentes maneras, son jornadas de convivencia y reunión. Se trata de una festividad que tiene la relevancia de una Navidad o la Pascua cristianas.

Pero a pesar de su importancia para la comunidad musulmana, unas 10.000 personas en el caso de Algeciras, no tiene su reflejo en el calendario festivo local, autonómico o nacional, salvo en el caso de Ceuta y Melilla. Así lo apuntan las distintas comunidades islámicas, que reivindican "que se ejecute el derecho que está aprobado", señala Cheddad.

El Estado español suscribió en 1992 un acuerdo de cooperación con la Comisión Islámica de España en el que se regulaban distintos aspectos de sus relaciones con las comunidades musulmanas y algunos derechos de sus miembros. Entre ellos, se reconoce la opción de que, previo acuerdo con la empresa, los trabajadores puedan permutar días festivos recogidos en el Estatuto de los Trabajadores por días festivos de las comunidades musulmanas, como el primer día del Año Nuevo Islámico, el final del ayuno del Ramadán, o la Fiesta del Sacrificio. Otras opciones que da el acuerdo es que los musulmanes acuerden con su empresa parar los viernes entre las 13:30 y las 16:30 para realizar el rezo solemne (recuperando después las horas) o la conclusión de la jornada laboral una hora antes de la puesta del sol durante el mes de ayuno (Ramadán), recuperando ese tiempo.

Sin embargo, al menos en el caso de la Fiesta del Sacrificio, no se están aplicando esos acuerdos. "En Algeciras vemos como hay agencias de viaje en las que descansan esos días trabajadores no musulmanes y en cambio se hace trabajar a los que sí lo son. Reclamamos más sensibilidad con los empleados y que se tengan en cuenta las fiestas a la hora de organizar los descansos", reivindica.

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