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"No se preocupen, Tráfico tendrá radares en todos los rincones del país"

  • El director de la DGT advierte de que cada vez habrá un marcaje más estrecho a los infractores · "España vive una revolución silenciosa contra los accidentes", subraya

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Nunca hubo tan pocos accidentes en las carreteras, nunca se registró una cifra menor de víctimas, y nunca el Estado dispuso de una maquinaria coercitiva tan poderosa contra los imprudentes. El año 2008 se ha alzado como el más seguro para los conductores desde que España se desplaza masivamente a cuatro ruedas. El ejercicio ha ahondado en la progresiva reducción de la siniestralidad al volante y ha permitido a la Dirección General de Tráfico (DGT) alcanzar los objetivos que se marcó en su último Plan Estratégico (2004/2008). De los éxitos dio cuenta ayer el director de la institución, Pere Navarro, que analizó las políticas de seguridad vial del país en el Foro de Cádiz, organizado por Cajasol, el Casino Gaditano y Diario de Cádiz. "España está viviendo una revolución silenciosa en la lucha contra los accidentes", subrayó.

Este "cambio de comportamiento" con respecto al tráfico, apuntó Pere Navarro, tiene una raíz política, porque el Gobierno ha colocado "por primera vez" la seguridad de los conductores entre sus prioridades, y también social, porque el ciudadano es cada vez más consciente de los riesgos de las carreteras, el primer escenario de fallecimiento en el país. Por esta sensibilidad hacia el accidente, por la amenaza de medidas de coacción cada vez más expeditivas, o gracias a la suma de ambas motivaciones, los conductores españoles son cada año más prudentes, reconoce la DGT.

Tres de los avances más significativos en el camino hacia carreteras sin siniestralidad: circulamos más despacio -los vehículos detectados a más de 140 kilómetros por hora caen del 6,8% al 0,8% en cuatro años-; bebemos menos alcohol -los positivos se han reducido del 4,3% de las pruebas realizadas al 1,9% en el mismo periodo-; y, además, usamos más el casco y el cinturón -la cifra de fallecidos sin sujeción ha descendido del 34% al 22%-.

En consecuencia, los españoles cada vez sufrimos menos accidentes y hay menos fallecidos en las cunetas. En 2008 se registraron 2.181 víctimas exactamente, 560 menos que el año anterior (un 20%), y 1.330 menos que en 2004 (un descenso del 38%). "Cuando planteamos estos objetivos en Europa, eran realmente difíciles de conseguir. España, sur, país de fiesta... muchos condicionantes... Y aquí estamos. Así que enhorabuena para todos", destacó Navarro en el Casino Gaditano, que contó con la asistencia de cerca de un centenar de personas entre responsables de Tráfico en varias provincias, políticos, abogados especialistas en el sector y representantes de autoescuelas.

Los españoles, eso sí, no se han convertido en conductores modélicos de repente. En el subrayado "cambio de mentalidad" han jugado un papel decisivo el incremento de los sistemas de control y vigilancia de los vehículos, y el agravamiento de las sanciones a los infractores. Según argumentó el titular de Tráfico, "había que acabar de forma tajante con la sensación de impunidad".

El carné por puntos, que disuade de imprudencias al volante desde julio de 2006, ya ha permitido la retirada de 14.000 permisos, mientras que la reforma del Código Penal aprobada en 2007 endurece las penas para quienes sobrepasen los límites de velocidad o alcoholemia y envía directamente a la cárcel a los conductores temerarios. Según Pere Navarro, estas dos medidas han servido a la Administración para empezar a expulsar de las carreteras a los infractores "multireincidentes", "a los 40.000 que estaban en las carreteras sin control", por ejemplo, o "aquéllos que no tienen respeto de ningún tipo por las normas de tráfico pese a las multas económicas".

El cerco a las imprudencias fijado por Tráfico, lejos de haber finalizado su despliegue, se fortalecerá en los próximos años, según advirtió ayer el responsable de Tráfico. "¿Por qué los radares siempre se sitúan en grandes rectas y rápidas carreteras?", trasladó Rafael Navas, director de Diario de Cádiz, la pregunta de uno de los asistentes al Foro. "No se preocupen, si las cosas se hacen bien, Tráfico tendrá radares en todos los rincones del país", sentenció Pere Navarro.

Unos 500 radares fijos y 300 móviles vigilan, en estos momentos, las carreteras españolas. La cifra se incrementará "hasta el horizonte de los 3.000 o 4.000", aventuró Navarro, en la línea de los principales países europeos, aunque los aparatos cazadores incorporarán una relevante modificación técnica: pasarán de detectar la velocidad en puntos concretos -la clásica foto-, al análisis de tramos de varios kilómetros, como "también se impone en Europa". "Este sistema se empieza a aplicar, por ejemplo, en túneles: un control antes de entrar y otro, al salir. Se envían las señales mediante satélite y se calculan las velocidades media para ver en qué medida se han podido superar los límites. Es un paso adelante, creo. Una medida muy lógica", esbozó.

Otra de las líneas de trabajo de los gestores de Tráfico es la de introducir la cultura de la seguridad vial en las empresas, ya que casi el 40% de los accidentes laborales se producen en los desplazamientos al centro de trabajo. "Es muy importante que los empleados tengan en cuenta todo el abc de la seguridad vial", apuntó Pere Navarro, que en 2009 tratará de incorporar estos conceptos a la negociación colectiva.

El titular de Tráfico añadió que, con las acciones que se han impulsado en los últimos cuatro años, España ya ha adoptado las medidas de gestión de la seguridad que se imponen en Europa y avisó de que los próximos pasos se dirigirán a paliar problemas más concretos. Su primera advertencia, en Cádiz, fue para los motoristas de la "costa andaluza" que no utilizan al casco: "Es un claro ejemplo de problema por resolver".

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