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La profesionalización del sector, una luz en el túnel de la crisis inmobiliaria

  • El Centro de Formación de Ingrasa acoge un seminario en el que promotores y profesionales inmobiliarios analizan la situación y plantean soluciones

Una excesiva proliferación legislativa, unida a una crisis de confianza y a un desorbitado crecimiento del mercado inmobiliario han llevado a España a la situación de crisis que vive la economía. Para analizar todos estos elementos, el Centro de Formación de Ingrasa, en Puerto Real, acoge desde ayer un seminario que se desarrolla bajo el título 'Futuro del sector inmobiliario ante la crisis económica'. El acto, presentado por el gerente de Ingrasa, Jaime Tovar, acogió a varias decenas de profesionales del sector para conocer de primera mano las conclusiones y perspectivas de distintos expertos.

La primera conferencia corrió a cargo de Manuel Ramos Oliva, consultor de Gestión y Finanzas, que habló ofreció una visión realista del sector inmobiliario. En su opinión, un mercado como el inmobiliario se ha visto afectado por una excesiva proliferación de leyes que han afectado al desarrollo urbanístico, ya que una tras otra han ido sucediéndose sin dar tiempo a una aplicación efectiva. Así, desde la LOUA de 1994 hasta acabar con los planes subregionales o la Ley del Suelo Estatal incluyendo excepcionalidades incluso en el nacimiento de la propia Ley. Todo ha hecho, para Ramos Oliva, que 690 de los 770 municipios andaluces afectados por las determinaciones de crecimiento urbanístico impuestas por la Ley de suelo andaluza no hayan finalizado aún sus planes generales de ordenación urbana. Este experto aseguró además que esta proliferación legislativa lleva a la confusión y a la inseguridad jurídica, lo que hace que inversiones como las turísticas acaben emigrando a otras tierras. Es más, insistió en que la Ley de campos de golf de interés turístico, promulgada por la Junta, es de aplicación siempre sujeta al PGOU, por lo que muchos municipios no pueden desarrollarlo.

La segunda intervención llegó de manos de Pedro Medina Muñoz, director regional de Andalucía de Reyal Urbis. Desde su reconocida experiencia, quiso trasladar un mensaje de tranquilidad y optimismo, conocedor de varias etapas de crisis desde la década de los 80 en las que los índices de desempleo o precio del dinero eran, según dijo, incluso superiores a los actuales. Para Medina Muñoz, la elevada legislación urbanística ha sido excesiva pero, en su opinión, no ha sido la causante de la crisis del sector. Aseguró que, hoy día, hay una crisis de confianza: "Alguien que no tiene seguridad en si va a conservar su empleo, en lo último que piensa es en comprarse una casa". Lo que sí diferencia esta etapa con crisis anteriores, según dijo, es que la información es más fluida y profusa en detalles. Por eso, para ayudar a promotores e inmobiliarios en un futuro cercano, este experto aboga por varias medidas. En primer lugar, profesionalizar las plantillas de estas empresas, con personal preparado técnicamente en cada uno de los aspectos que llevan a la construcción y venta de una vivienda (leyes, costes financieros, etc.). Asimismo, aseguró que "es preferible levantar tres promociones de 50 viviendas a una de 200; es menor no empezar si no se tiene la seguridad de que se va a vender".

La última parte del seminario en la jornada de ayer contó con dos ponencias, acerca de la vivienda protegida: presente y futuro. Manuel Molleja, presidente de Omega Grupo Inmobiliario; y Manuel Salvatierra, director técnico del mismo grupo, departieron sobre innovación, tecnología y optimización en este campo. Así, explicaron que, en primer lugar, la actual crisis va a servir "para expulsar del sector a advenedizos y oportunistas", además de apostar por las nuevas tecnologías en el sector para mejorar el control de la gestión y prever el desarrollo de cualquier promoción. En su intervención, Molleja ofreció una pormenorizada comparativa entre el régimen de vivienda libre y el de protección oficial, ambos con sus ventajas e inconvenientes. Además, insistieron en la gestión integral de la promoción mediante 'Stucco', señalando que "hay que definir la planificación de cada una de las tareas de una promoción". Además, indicaron que para la gestión integral es imprescindible contar con tecnología aplicada al sector, como el software Stucco, "que nos permite conocer en cada momento cuál es la situación y qué previsión tenemos, además de realizar simulaciones". Por su parte, Manuel Salvatierra, insistió en optimizar la gestión en la construcción, y para ello apostó por la disciplina asociada a la dirección integrada de Proyectos (DIP), centrada en el estudio y la práctica de la gestión y los aspectos tecnológicos de la industria de la construcción. Por último, el representante del Grupo Omega ofreció su visión: un contrato para la ejecución de un proyecto en las condiciones de calidad definidas, en el plazo acordado, en un precio establecido previamente, en el marco de la legislación vigente (con especial atención a la seguridad) con el sistema llave en mano.

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