Provincia

El río Palmones: ¿Un nuevo Guadarranque?

  • Guardia Civil y Policía Nacional incrementan su labor de vigilancia para evitar que los narcos se instalen en sus márgenes tras el cierre del utilizado hasta ahora.

Tienen algo más de seis meses para tratar de impedirlo. Según ha podido saber este medio, las fuerzas de seguridad del Estado -Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil- han incrementado los controles que realizan en las márgenes de la desembocadura del río Palmones, ante la posibilidad más que probable de que la actividad de tráfico de hachís que hasta ahora se centraba en el Guadarranque, se traslade a ese lugar ante el inminente anuncio del cierre de su bocana. Por el momento, lo que se han comenzado a celebrar son reuniones entre miembros de la Comandancia de la Guardia Civil y el concejal de Seguridad de Los Barrios, José Antonio Gómez y una presencia de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía que patrullan de paisano por la zona.

Según reconoció el edil barreño, "existe preocupación por la posible presencia de los narcos que operaban en el río Guadarranque y, a pesar de que es posible que estadísticamente no se han detectado aumento de su presencia de momento, sí hemos asistido a hechos que nos hacen que pensemos en medidas para tratar de paliarlos". Se refiere Gómez al incidente que hace unos días concluyó con disparos al aire por parte de los agentes de la Benemérita que acudían a tratar de impedir un alijo en esa misma zona".

Por ello, se han comenzado las conversaciones para conseguir "reforzar los dispositivos que en la actualidad están en marcha; nosotros, hacemos lo que podemos con la Policía Local, pero tiene sus limitaciones, ya que no siempre están operativos todos sus efectivos por cuestiones de turnos y descansos. En cualquier caso, se patrulla la zona como parte del recorrido diario, especialmente en las últimas horas de la noche y primeras de la mañana que es cuando estas operaciones de tráfico de drogas puedan darse con mayor frecuencia, pero llegamos hasta donde llegamos".

Por otro lado, vecinos de la zona han asegurado haberse percatado de la presencia en los últimos días de patrullas de policías de paisano "que nunca habían aparecido con anterioridad". Todas estas medidas parecen encaminadas a establecer mayores medidas de control de la navegación en la zona que podrían incluir comprobaciones más rigurosas de las embarcaciones que navegan por la zona o que permanecen fondeadas en la desembocadura. Y es que el Palmones cuenta, al menos en lo que se refiere a la lucha contra el trasiego de embarcaciones, con una diferencia sustancial con lo que ocurría en el Guadarranque: es un río declarado como navegable, por lo que las restricciones deben ser de carácter preventivo más que coercitivo; de hecho a nadie se le puede obligar, siempre que tengan toda la documentación en regla, a no hacer uso de su embarcación.

En cualquiera de los casos, lo que desde el ayuntamiento barreño se tiene claro es que "tenemos seis meses; en verano, si se cumplen los plazos que recientemente se han dado por parte del Gobierno, el cierre del río Guadarranque será un hecho, por lo que queremos tenerlo todo dispuesto para entonces".

En esa fecha comenzarán a instalarse los pivotes que cerrarán el acceso al río que hasta ahora ha sido el escenario de la actividad de los traficantes, con narcoembarcaderos que eran utilizado como auténticos muelles para sus embarcaciones neumáticas. Vecinos de la zona del Guadarranque, confirmaron que "la actividad en los últimos días ha descendido de manera notable; no ha desaparecido, pero está mucho más tranquilo que lo que suele estar". De hecho, una de las sorpresas que manifestaron los mismos fue que "durante las pasadas navidades, que es una época en la cual el tráfico es constante, porque hay más dinero en circulación, los tráficos fueron esporádicos".

También juega en favor del río Palmones, la mayor dificultad que existe en los accesos a las operaciones de alijo que se pueden desarrollar en sus márgenes. Mientras que los embarcaderos en el Guadarranque tenían un acceso directo, al menos en las edificaciones que pueblan las márgenes en el Palmones, no parece tan simple. También la zona de acceso al río presenta mayores dificultades, con un menor calado para las embarcaciones que intenten acceder al mismo.

En cualquiera de los casos, lo que parece claro es que la vigilancia en la zona se incrementará en las próximas semanas y de cara a evitar cualquier movimiento que despierte las sospechas de las fuerzas de seguridad. Las operaciones de tráfico de hachís buscan sus entradas a cualquier zona de la comarca. Lo apuntado pro Francisco Mena, presidente de Alternativas cuando se anunció el blindaje del Guadarranque puede ser premonitorio: "Puede ser necesario exportarlo a otros lugares".

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