Día de la Artritis Reumatoide Cinco consejos básicos para controlar la artritis reumatoide

Hay que prestar atención a los dolores y los síntomas. Hay que prestar atención a los dolores y los síntomas.

Hay que prestar atención a los dolores y los síntomas.

El 12 de octubre se conmemora desde el año 1996 el Día Mundial de la Artritis Reumatoide, fecha que institucionalizó la Arthritis Rheumatism Internacional. El objetivo que tuvo esta organización con acciones como esta era el de educar a las personas sobre las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas y promover una mejor calidad de vida y tratamientos para aquellos que las padecen.

Actualmente, la cuarta parte de la población europea sufre enfermedades reumáticas o musculoesqueléticas, campo en el que se enmarca la artristis reumatoide. Además, Este dato parece que va en aumento, por lo que es preciso tener en cuenta una serie de consejos sobre la misma que nos ayudarán a controlarla.

  1. En primer lugar, hay que prestar atención al dolor, posibles molestias y rigidez. Pero, en este sentido, hay que especificar que el dolor que dura más de una hora después de una actividad o causa hinchazón en las articulaciones produjo una sobrecarga. Habría que cambiar el nivel de actividad o la forma de hacer una tarea para evitar que empeore.
  2. Es recomendable igualmente cambiar la posición con frecuencia, por ejemplo, al escribir, hacer manualidades o conducir cada 10 o 15 minutos. Del mismo modo, cada media hora es beneficioso ponerse de pie si estamos viendo la televisión o delante del ordenador.
  3. Para la realización de cualquier ejercicio hay que usar las herramientas adecuadas, buscar utensilios diseñados  y enfocados para personas con artritis. Los productos como los guantes antivibratorios y los bolígrafos y utensilios de cocina de diámetro ancho pueden reducir el dolor de los movimientos que implican asir o pellizcar.
  4. El equilibrio entre actividad y descanso; es decir, la conservación de la energía, juega un papel fundamental. Hay que trabajar a un ritmo parejo y moderado, con pausas breves frecuentes. Y, por supuesto, detenerse y descansar antes de que te sientas demasiado cansado o dolorido.
  5. Por último, para aliviar el dolor podemos remojar las manos o pies en agua tibia o fría. En algunas personas, la estimulación eléctrica también brinda un alivio del dolor temporal, mientras que el médico puede derivarte a un fisioterapeuta o a un especialista en rehabilitación para este tratamiento.

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