Semana Santa

Carta a mis hermanos

QUERIDOS amigos: desde estas líneas quiero daros las gracias a todas aquellas personas que a lo largo de los años han sabido trabajar calladamente para que llegue y se acerque el día en que todos veamos cumplido este sueño que iniciamos por el año 1997, aquellos hermanos que unidos en la fe queríamos iniciar una andadura juntos en beneficio de los más necesitados y compartiendo las iniciativas individuales para hacerlas grande en la colectividad.

No puedo por menos que expresar mi gratitud hacia mis hermanos en la fe y copartícipes de esta andadura que nació con un lema que ahora asume la Hermandad: 'Cinco caminos y una sola verdad', queriendo decir que cinco hombres cofrades de diferentes hermandades unidos por la misma fe en Jesucristo Nuestro Señor y su Madre Santísima la Virgen María, con una media de edad sobre los cincuenta años y habiendo sido todos ellos hermanos mayores de sus respectivas hermandades, pusiesen en manos de Dios Nuestro Señor esta ilusionante empresa de Fe en el Redentor, de Caridad fin principal y de Esperanza a la hora de transmitir los evangelios a todos los que se acerquen a esta Hermandad, que cada día se consolida más con una juventud que esta pendiente a formación constante y trabajando en orden siempre aconsejado por esos otros que tienen el deber de transmitir sus legados en todas las segmentaciones; contando especialmente con nuestros hermanos en San Francisco, la comunidad Capuchina de nuestra sede canónica, desde nuestro guardián Fray Antonio Ruiz de Castroviejo, nuestro director espiritual Fray Alfonso de Antequera, nuestro hermano Fray Ricardo de Córdoba, Fray Alejandro de Málaga lleno de bondad, Fray Miguel de Sanlúcar y nuestro hermano seráfico José Antonio Franco (Antoñito para nosotros), que hacen posible que se viva el Evangelio en todos los hermanos.

Pero no quiero dejar pasar esta ocasión sin tener un enorme recuerdo para mi amigo y hermano en la fe que el 11 de marzo de 2004 marchó hacia el Padre eterno y que ahora goza de la presencia de Ntro. P. Jesús en su Sagrada Mortaja y la Virgen del Mayor Dolor, me refiero a nuestro hermano fundador D. José Ruiz de Velasco Navarro, de grato e inmenso recuerdo para todos los fundadores. El hombre orondo, genio y figura, de corazón débil quien se lo llevo hacia el Padre pero enorme en cariño, en caridad, en fe y en amistad hacia todo el que lo conocía, mi gran amigo y hermano Pepe estoy seguro que en estos momentos se regocija en las alturas con los cofrades de nuestro Jerez, que en los balcones del cielo tienen primerísimas butacas para no perder puntada de lo que se puede vivir con la inminente salida procesional. Él seguro que, con el humor que le caracterizaba, tiene a todos en el bolsillo diciendo "ahí tenéis a un puñado de hombres y mujeres que se han unido en el empeño de hacer más grande si cabe a nuestro Señor mi Dios". Querido 'Gordo', qué daríamos por que te encontraras este día con nosotros, un saludo y un abrazo Pepe, nunca te olvidaremos.

De otra forma quiero dirigirme a mi amigo Antonio Ortiz Borrego, fundador también, quien con pausa sosegada y dejándose caer como dicen por estos lugares, nos hace sentir una cohesión necesaria a la hora de emprender empresas con rumbo a cuotas extraordinarias debido a su experiencia en el mundo de las hermandades y cofradías, gracias a Dios buen amigo y mejor hermano. Que el Señor te bendiga y te proteja a ti y a toda tu familia.

En estas líneas, quiero expresarle mi eterna gratitud a un incansable hermano mío, de espíritu bueno, cristiano implacable de fe inviolable y de amistad intachable, fundador incansable, inventor de una y mil maneras de generar beneficio para que nuestra Hermandad pueda seguir su andadura y sobre todo, hombre generoso, bondadoso y a la vez testarudo, con un corazón más grande que su cuerpo y amigo entre los amigos, sabiendo perdonar y ser perdonado. ¡Este es mi amigo! Antonio Jaén Pacheco. ¡Gracias hermano por ser como eres!

Por último me falta dirigirme a mi excelente y gran amigo y hermano Manuel Garrido Arcas, hombre creyente, caritativo y velador del buen hacer, honesto, consecuente con sus ideas, cristiano viejo y afable orador con conversación amena y distendida, de fuerte criterio y de empeño en todas sus empresas que acomete con gran dinamismo, muestra de ello es nuestra querida Hermandad. De él puedo decir que si el Señor nos hubiese hermanado por mediación de una familia, hubiera dado igual ya que para mí es hermano de verdad, de esos que tienes a tu lado cuando las cornadas de la vida te la juegan, cuando también gozamos de alegrías y de esperanzas. Es hombre de principios rectos, de palabra y de honor, imprime carácter y es capaz de jugársela por los amigos y si esto lo hace por los amigos y hermanos, qué no por su familia. Es fundador y primer presidente de la Asociación, así como primer hermano mayor en la corta historia de nuestra Hermandad de la Sagrada Mortaja. ¡Hermano te quiero!, gracias de ser como eres.

Y para terminar, dar las gracias a todos los hermanos que creyeron en nosotros cuando comenzamos esta andadura, momentos que algunas veces fueron duros y que soportamos de la única manera que sabíamos, poniéndonos en manos de Ntro. P. Jesús en su Sagrada Mortaja; María Stma. de la Caridad y Ntra. Sra. Reina de los Ángeles.

Gracias hermanos os quiero a todos, un abrazo y que el Señor os bendiga a todos por las calles de nuestra ciudad.

(*) Juan A. Fernández Cardín es hermano fundador y secretario de La Mortaja.

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