Nueva dirección deportiva del Sevilla FC

La solución está en casa: Joaquín Caparrós

  • El utrerano pasa del banquillo a los despachos tras convertirse en nuevo director de fútbol del club.

  • Entre sus labores, diseñar el nuevo organigrama de la secretaría técnica.

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Un mes después de anunciar la salida de Óscar Arias, el Sevilla, por fin, dio un nuevo paso hacia la confección del nuevo organigrama que se encargará de dirigir la parcela deportiva de la entidad. Y, como anunció este periódico este jueves, la solución estaba en casa. Joaquín Caparrós finalmente aceptó el difícil reto de intentar, cuanto menos, igualar los logros alcanzados por la entidad sevillista durante los años de Monchi al frente de este puesto tan señalado de un club de fútbol profesional. Sobre quiénes acompañarán al utrerano en esta nueva aventura por los despachos, muchas incógnitas y un solo nombre conocido hasta el momento, el de Carlos Marchena. Parte del resto del equipo se conocerá a lo largo de la mañana de este viernes, cuando Caparrós sea presentado (12:00) en la sala de prensa del Sánchez-Pizjuán. Todo apunta a Paco Gallardo y Ramón Vázquez.

Según reza el comunicado emitido por el club nervionense, el nombramiento del hasta hace unas horas entrenador de la primera plantilla sevillista es como "director de fútbol y todos los equipos de la entidad, desde la primera plantilla hasta el último conjunto del escalafón de la cantera", por lo que el futuro de todos y cada uno de ellos dependerá de las directrices tomadas por Caparrós y su equipo.

Un mes después de anunciar la salida de Óscar Arias como responsable de la dirección deportiva, José Castro, presidente del club, pudo arreglar un rompecabezas en el que han ido desfilando muchas piezas.

Antonio Cordón, en primera instancia, y Ramón Planes, en segundo lugar, han sido los dos posibles directores deportivos que han trascendido públicamente, pero no han sido las únicas opciones, ni siquiera la que más atraía al consejo de administración del Sevilla. Sin embargo, al final ambos rechazaron la proposición sevillista, entre otras cosas porque ésta jamás pasaba por darle el mando único en todo lo relacionado con la parcela deportiva.

El club no quería otorgar todo el poder a una única persona y sí apostar por una dirección colegiada

En el Sevilla, a día de hoy, están bastante escarmentados con algunas de las apuestas de la pasada temporada, sobre todo las más caras, pues consideran que la inversión fue demasiado elevada para el rendimiento ofrecido. Son los casos, por ejemplo, de Luis Muriel, cuyo bagaje goleador ha estado muy lejos de lo esperado para el montante que supuso su traspaso; Guido Pizarro o un casi desapercibido Guilherme Arana. Pero hay otras gestiones que también han dejado huella en el seno del club.

Por ello, Castro y sus consejeros desde el principio apostaron por una dirección deportiva colegiada, algo que no acababan de ver los gurús que se mueven en estas parcelas futbolísticas a la hora de poder confeccionar sus propios organigramas con gente de su absoluta confianza.

Joanquín Caparrós, Carlos Marchena, Maresca y Antonio Álvarez en un entrenamiento. Joanquín Caparrós, Carlos Marchena, Maresca y Antonio Álvarez en un entrenamiento.

Joanquín Caparrós, Carlos Marchena, Maresca y Antonio Álvarez en un entrenamiento. / juan carlos muñoz

Éste ha sido uno, no el único por supuesto, de los factores que imposibilitaron un acuerdo tanto con Cordón como con Planes. Al final, la apuesta elegida será la opción que debería haber sido la inicial, Joaquín Caparrós y un equipo de trabajo a la medida del utrerano.

La contratación del nuevo entrenador

Seleccionar y contratar al técnico que se adecúe al perfil deseado será una de las primeras decisiones de peso que deberá tomar el utrerano en consenso con el resto de su equipo. Sobre la mesa, muchos nombres y un tiempo que corre en contra, porque la vuelta a la competición oficial está a la vuelta de la esquina. Pablo Machín, pese a que el Girona continúa apretando para mantenerlo, sigue entre las primeras opciones, si bien no es la única que se estudia.

Entre las características que, a priori, debe cumplir el sustituto de Caparrós en el banquillo, está que conozca la Liga y que, además, conozca la idiosincrasia del club y lo que éste significa. Y la nómina de entrenadores que entran en las quinielas es reducida.

Unas incógnitas a las que, a buen seguro, Joaquín Caparrós tratará de arrojar algo más de luz durante su presentación hoy como nuevo director de fútbol de la entidad sevillista.

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