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Las bandas atan lo que los pivotes no pueden

  • La verticalidad de Navas y Capel da el control visto el bloqueo de Duscher y Maresca, pero la recaída en la fase final lleva al 2-1

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Es muy complicado gobernar un partido si los medios no se imponen. El Sevilla no pudo agarrar el partido hasta que sus atacantes lo hicieron pasado el primer cuarto de hora. Pero cuando Lotina sacudió el árbol con la entrada de Juan Rodríguez y Omar Bravo en el minuto 69, el Sevilla recayó en su debilidad para restar en el centro del campo, perdió la pelota durante esa fase, la defensa retrocedió y llegó el fatídico gol del Deportivo que empaña el buen partido ofensivo y complica la vuelta en Riazor.

Defensa

Lotina allanó de salida el camino con sus rotaciones. Riki disfrutó de pocos apoyos arriba, Valerón, al que hay que rendir veneración por lo que dio al fútbol, no cuenta ya con el mínimo despliegue físico para ejercer de enganche como antes hacía. El Deportivo confió sus acometidas a las carreras de Pablo Álvarez -una buena al principio que atajó Palop- por la derecha o Cristian por la izquierda. Crespo y Fernando Navarro empezaron con dudas pero se asentaron pronto atrás.

A balón parado, el Deportivo, como equipo de Lotina que es, suele crear peligro. Y en un par de faltas indirectas, Colotto y Pablo Álvarez tuvieron dos claros remates en el área tras fallos de marcajes de la zaga blanca.

Ataque

Los medios centro del Sevilla siguen sin carburar. Reciben la pelota y se enredan. Los rivales les aprietan arriba y el inicio de las jugadas se complica mucho para el equipo de Nervión. Eso hace que se le aleje el control de los partidos: parecía que la moneda volvería a lanzarse al aire otra vez.

Pero son tantos los recursos del Sevilla en ataque, que el control llegó desde arriba: la insistencia y verticalidad de Jesús Navas ante el inexperto lateral Laure, el desborde de Diego Capel en sus diagonales y la movilidad de Luis Fabiano tanto para prolongar la jugada como para abrir huecos dio al Sevilla el dominio que esperaba. Y con él, los goles ante la circunstancial y floja defensa deportivista.

En la segunda parte, faltó afinar en la definición antes de la referida recaía en la media, que desenchufó a los puntas.

Virtudes

Mejoría en ataque, llevado por la profundidad de las alas.

Talón de aquiles

Los pivotes no se imponen.

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