Sociedad

Cómo repoblar la España vacía

  • La atención a la infancia, el acceso a servicios bancarios y la cobertura inalámbrica se encuentran entre las prioridades del plan integral contra la despoblación elaborado por la FEMP.

Vista panorámica de Granadilla, localidad abandonada en la provincia de Cáceres Vista panorámica de Granadilla, localidad abandonada en la provincia de Cáceres

Vista panorámica de Granadilla, localidad abandonada en la provincia de Cáceres / Efe

La lucha contra la despoblación empieza a tomar cuerpo gracias a un primer plan integral de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La atención infantil en el domicilio y el acceso a los servicios bancarios en los pueblos son dos de sus principales propuestas.

Prioridad de Estado para el Gobierno y asunto urgente para los gobiernos locales. Consciente de la magnitud que está alcanzando el problema de la despoblación, la FEMP creó recientemente una Comisión con el objetivo de hacer realidad un plan integral que ponga coto a este fenómeno imparable desde los años 90.

El proyecto ya ha visto la luz y será por tanto una de las bases de la Estrategia Nacional que coordina el Comisionado para el reto demográfico del Ministerio de Presidencia y para la Administración Territorial, dirigido por Soraya Sáenz de Santamaría.

Mientras siguen avanzando sus trabajos, la FEMP se ha anticipado con un proyecto de casi 80 medidas clasificadas en siete áreas: instituciones, economía y empleo, servicios públicos, infraestructuras, transporte y comunicaciones, vivienda, cultura e incentivos demográficos. Es su respuesta a un informe anterior con números ilustrativos: la evolución demográfica ha dejado en riesgo de extinción a la mitad de los 8.125 municipios españoles, a 1.286 pueblos con menos de 100 habitantes y a 36 provincias con pérdidas de población sólo en el último año.

Revertir la despoblación de las zonas rurales requiere, en principio, la articulación de una serie de medidas que frene el éxodo, provocado por la marcha de los jóvenes a la ciudad y por el fallecimiento de unos habitantes cada vez más envejecidos. Tiene que volver la gente al campo y, una vez allí, tener a disposición servicios, comercios e infraestructuras, además de cobertura para su móvil. Todo esto lo aborda el plan de la FEMP.

Por ejemplo, en busca de pobladores, la Federación propone captar viviendas vacías y gestionar "bolsas de viviendas a escala provincial". Puesta la morada, pongamos al morador. La FEMP, por ejemplo, pide bonificaciones o deducciones en el IRPF para residentes en el medio rural y sugiere desarrollar, previo estudio, incentivos económicos y de carrera profesional para aquellos empleados públicos que "fijen su residencia habitual en el municipio o en la zona rural en la que preste servicio".

A partir de aquí, hay que ofrecer servicios para que la vida sea más fácil, pues en muchos municipios de estos entornos ya no quedan ultramarinos en los que comprar un brik de leche ni un cajero del que sacar dinero llegada la emergencia, y puede que la guardería más cercana esté a más de diez kilómetros.

En el plan de la FEMP figuran tres medidas concretas. Por un lado, fomentar servicios de guardería de proximidad y sondear la posibilidad de implantar una infraestructura de atención infantil similar "a los de ayuda a domicilio para ancianos en aquellas zonas en las que haya demanda suficiente".

Promueve también diseñar una línea de incentivos para la recuperación del pequeño comercio, y respecto a los bancos, apuesta por incorporar a la regulación del modelo financiero "la obligación de garantizar el acceso a los servicios bancarios en el medio rural". Asimismo, sostiene la necesidad de perfeccionar las comunicaciones por carretera y ferrocarril y, con un ojo puesto en el tejido industrial, solicita la aprobación de programas territoriales de fomento.

Se trata de diferentes propuestas para favorecer el retorno demográfico, pero necesitan financiación. El plan de la Comisión de Despoblación de la FEMP aboga por "abrir una línea de financiación estatal de acciones socio-económicas" con un fondo propio. Asimismo, apunta la opción de incluir en los presupuestos anuales de las administraciones la garantía de los servicios públicos en el medio rural, lo que puede consistir en incluir una partida directamente vinculada a la lucha contra la despoblación.

El refuerzo de las subvenciones autonómicas si van dirigidas a residentes en zonas rurales y dar más peso a la despoblación en el reparto de los fondos europeos, estatales y autonómicos son otras de las medidas que lanza la FEMP. Y sobre el presupuesto de determinadas medidas sociales, el plan mira "a medio plazo" y postula aumentar en un 20% la financiación destinada a los servicios a domicilio, de modo que el residente (generalmente personas de edad avanzada) no tenga que moverse de casa.

Éstas son algunas de las propuestas de un plan que será eje central del congreso que la FEMP celebrará en Huesca a finales de mes. La lucha contra la "realidad demoledora" de la despoblación, según expresión del documento, ya ha empezado.

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