Tecnología

Moto X, el primer teléfono de Motorola en la era Google

  • El teléfono, para cuyo lanzamiento en Europa aún no hay fechas, cuenta con un control por voz integral, ocho procesadores y una pantalla de 4,7 pulgadas.

Google ha presentado el nuevo teléfono móvil de Motorola, el primero desde que la compañía de internet adquiriese la firma de telefonía en 2011. Moto X es el primer fruto de la unión entre Motorola y Google, el primer móvil realmente fabricado por Google. El teléfono cuenta con un control por voz integral. Lo han diseñado con las mismas características de reconocimiento de voz que ya tienen las Google Glass y está pensado para poder controlar todas las funciones del teléfono. El Moto X está diseñado para estar en modo de escucha permanente, es decir, que reconoce los comandos de voz hasta con la pantalla apagada. 

Utilizando una tecnología similar a la de las Google Glass, que la empresa está preparando para su lanzamiento comercial en 2014, el teléfono funciona como un dispositivo manos libres. Al decirle al teléfono el comando "OK Google now", los usuarios serán capaces de activar el teléfono sin tocar la pantalla. "Google es el primero en comercializar coches con un sistema de auto-conducción", dijo el director ejecutivo de Motorola, Dennis Woodside, en referencia a los vehículos que los laboratorios de Google vienen desarrollando. "Este es el primer teléfono de auto-conducción".

Moto X es el mayor intento de los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, para encajar software y crear hardware en un mismo dispositivo, emulando el modelo de negocio de Apple, que ayudó a la compañía a convertirse en la más valiosa del mundo.

Google pretende, con su Moto X, rebasar los límites en el control de voz. El móvil, además, también responde al movimiento. Cuenta con unos sensores en la propia cámara del teléfono que permiten que el dispositivo se ponga en marcha con tan solo dos giros de la muñeca. También añade el atractivo de la personalización. Al pedir el teléfono a través del servicio en línea Moto Maker, los nuevos propietarios podrán elegir los colores de las carcasas delantera y trasera, así como pedir que se grabe en ellas su nombre o un mensaje corto. 

El terminal tiene un diseño de esquinas redondeadas que puede recordar al iPhone de Apple. Comparado con otros terminales, el Moto X consigue tener una pantalla de 4,7 pulgadas con menos peso y un menor tamaño. La pantalla es Amoled, en vez de súper Amoled como en otros dispositivos Android de alta gama. Pero la diferencia entre las resoluciones (720x1280 frente a 1080 p) es nimia. En cuanto al rendimiento, Moto X lleva 8 procesadores, y cada uno de ellos está diseñado para resolver una prestación concreta. El procesador principal es un Qualcomm Snapdragon S4 Pro de doble núcleo. Además, cuenta con un procesador cuádruple Adrone 320 para el procesamiento gráfico y otros dos procesadores de bajo consumo para la interpretación del lenguaje natural.

Incorpora un nuevo sistema de notificaciones, llamado pantalla activa. Al sacar el teléfono del bolsillo o darle la vuelta la pantalla se activa y muestra la hora y los iconos de las aplicaciones que tienen nuevas notificaciones, todo ello usando los procesadores de bajo consumo. Además, sólo se activa la parte de la pantalla necesaria para mostrar los iconos, lo cual, asegura Motorola, contribuirá a mantener bajo el consumo de energía. La cámara cuenta con 10 megapíxeles y la llamada tecnología de píxel clara que, se supone, puede captar hasta un 75 por ciento más de luz que otros sensores, y que evitará las fotos borrosas o muy movidas. El terminal estará disponible a finales de agosto en Estados Unidos, America Latina y Canadá y su precio será de 199 dólares (132 euros). Google todavía no tiene planes para lanzar el teléfono en Europa. 

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