Entrevista a Diego Luna

"El PRI estaba sentado en la misma mesa que los narcos"

  • El actor mexicano da vida a Félix Gallardo, jefe del cártel de Guadalajara, en 'Narcos:México', serie de Netflix

El actor mexicano Diego Luna El actor mexicano Diego Luna

El actor mexicano Diego Luna / EFE

Narcos pasó a ser Narcos:México en Netflix, en una cuarta temporada de esta serie que explora los orígenes de la guerra contra la droga, ahora en México, de donde es su actor protagonista, Diego Luna, que muchos espectadores lo recordarán por ejemplo por su papel en la película La terminal.

Espontáneo, amable y siempre con los pies en el suelo, el intérprete de 38 años acude a la entrevista tras una gira de promoción en por todo el mundo. “Estoy jodido”, reconoce echando la culpa al jet lag. “Siete ciudades en diez días. Como los rockeros, pero sin las fiestas ni las drogas”, añade entre risas. Pero Luna, que se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera, se viene arriba rápidamente hablando de Narcos: México, donde interpreta a Félix Gallardo, el líder del cártel de Guadalajara.

“Estoy orgulloso de lo que hicimos”, afirma, “creo en el entretenimiento, pero aspiro a ser parte de un entretenimiento que te haga pensar y reflexionar; que invite a un debate necesario y te cuente las cosas desde otra perspectiva. La serie lo logra”, asegura.

Narcos: México indaga en los orígenes del narcotráfico en México y viaja a la década de los 80, cuando esa red comenzó a forjarse entre productores y comerciantes independientes. En ese contexto surge la figura de Gallardo, capaz de unificar a los traficantes para construir todo un imperio. “Muchos descubrirán en la serie matices que a veces obviamos en esta conversación”, sostiene Luna. “Cuando la narrativa es sólo de buenos contra malos es un error. Hay que hablar de un sistema de corrupción que ha llegado a todos los niveles de poder y de un mercado que no deja de crecer. Eso no lo hemos querido ver desde esa perspectiva. Mientras haya demanda, habrá oferta”, apunta.

En la serie, Kiki Camarena (Michael Peña), miembro de la agencia estadounidense antidrogas (DEA), traslada a su esposa y su hijo de California a Guadalajara para asumir un nuevo cargo. Su presencia allí provocará una trágica cadena de eventos.

“Yo crecí con la historia de que el Gobierno era víctima del narco y tenía que negociar. Perdió el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y decían: ¿Ahora quién va a negociar? Ponían al Gobierno como una víctima que reaccionaba ante esta guerra. La serie trata de mostrar que el Gobierno era parte de aquel sistema corrupto. Estaban sentados en la misma mesa que los narcos”, afirma Luna. “De otra forma –continúa– no explicas que se haya logrado ese andamiaje tan perfecto”.El actor protagonista de Narcos: México es consciente de que series de este tipo han glorificado o enaltecido a sus violentos protagonistas, pero el actor considera que “en esta ocasión contextualiza y humaniza” a la figura de Gallardo.

“Como actor uno no juzga al personaje. Debo encontrar los motivos que lo mueven. Como narrador, me interesa entender el contexto que puede dar un caso como el de Félix. Aquí se cuenta la oscuridad de estos personajes, la soledad y la ambición desmedida que los caracteriza”, declara.

“Nosotros huimos de la retórica de que las cosas son blanco o negro. Es algo que hace daño y que está creciendo en todo el mundo. Esa idea de que buenos contra malos, conmigo o contra mí. Yo pido que no se nos olviden los matices porque ahí están muchas respuestas. Y la serie habla de esos matices”, sostiene.El artista mexicano reconoce que tras encarnar a un personaje así, ve cada vez más lejos la posibilidad de meterse en la piel de Tony Montana en una nueva versión de El precio del poder.

“Yo creo que sí, es complicado. Iba a hacerla con Antoine Fuqua, después con otro director (David Ayer)... Ahora estoy concentrado en esto. Es difícil que salga”, admite sobre un proyecto del que estaba muy ilusionado. Lo que sí llegará seguro es la serie de televisión de la saga Star Wars donde retomará su personaje de Cassian Andor, al que dio vida en la secuela Rogue One (2016).

“Tenía esa sensación triste de ver que los personajes tuvieron un principio y un final en la película. Extraño mucho ese universo y siempre pensaba cómo podía regresar. Aunque fuera en forma de holograma”, comenta divertido el actor de una serie llamada a ser la estrella de la inminente plataforma del sello Disney.“La noticia me dejó muy feliz. El universo de Star Wars me fascina desde niño”, concluye el protagonista de lo nuevo de Narcos.

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