TV-Comunicación

La fiesta de los amarillos

  • 'Los Simpson' cumplen 30 años en antena y Atresmedia y Fox lo celebran con maratones.

No hay, ni habrá, otro programa igual en la historia de la televisión. Cumple 30 años en plena forma, porque sus personajes nacieron modernos y ya son unos clásicos actuales. Son mejores los episodios que se escribieron en los años 90 y aunque la serie ya no es lo que fue, la Fox (y de paso todos los canales que la emiten en todo el mundo) sigue exprimiendo a estos seres amarillos, entre redifusiones y discretos episodios de estreno.

Los Simpson nacieron como relleno de El show de Tracey Ullman, no tienen techo y nadie podía imaginarse que estarían plenamente vigentes en 2017. El 19 de abril de 1987 el programa de humor incorporaba los breves segmentos dibujados por Matt Groening. Los de Springfield, por aclamación popular, con sus imágenes recontorneadas, comenzarían a volar solos en la Navidad de 1989. En TVE alguno aún andará preguntándose por qué dejaron marchar a Homer. Los españoles descubrieron a esta familia el 16 de enero de 1991, en La 2, por la noche. En un programa que se llamaba Es-3, con Rossy de Palma y Loles León, que no tuvieron tanta fortuna como Ullman.

Antena 3 se encontró con el filón y llevó la serie a las tardes y después, a partir de 1994, a las sobremesas. Y ahí sigue. Neox, canal de Atresmedia donde también se programa en horario nocturno desde 2006, brinda hoy un maratón (roto sólo a la sobremesa, cuando pasa a Antena 3), desde las nueve de la mañana, con alguno de los episodios más queridos para la audiencia. Hay donde escoger entre 615 entregas y 28 temporadas. Fox en España, en las plataformas de pago, también programa un maratón de 24 horas. Entre los previstos: El enemigo de Homer (a las 17.40, el capítulo más celebrado por los espectadores en todo el mundo), ¿Quién disparó al señor Burns? (19.05) o El cabo del miedo (20.00). Quedarse en la pantalla ante estos maratones es un homenaje incondicional porque algunos de los episodios están más que memorizados.

Como tantas cosas permanentes Los Simpson nacieron de manera accidental y con vistas a ser un producto desechable, provisional. James L. Brooks quería trasladar de las viñetas a los cotrometrajes al conejo de Life in Hell, de Matt Groening. El dibujante, con intención roñosa, antes de negarse a ceder los derechos, dibujó en el vestíbulo del despacho de Brooks a una familia que era una caricatura de la suya. Los Simpson nacieron prácticamente de unos garabatos y de las reseñas infantiles de su propio creador, inclusive el pueblo donde residían. Y para llamar la atención del espectador, ya que iba a ser una cosa de unas semanas, se les pintó de amarillo, para fijar a los que estuvieran zapeando. Y a partir de ahí... el mayor clásico de la historia televisiva y que se extenderá al menos por treinta temporadas.

Desde este miércoles, con esos 30 años ya a la espaldas, Los Simpson celebra su primer día internacional, un galardón que se suma a sus 25 Emmy y a ser considerada el mayor programa del siglo pasado, cuanndo realmente era una serie de este siglo.

Entre sus grandezas, sus impagables secundarios en toda esta parodia de la sociedad norteamericana, con su alcalde corrupto, sus policías gañanes, su sistema educativo errante, los vecinos meapilas y sus millonarios miserables. O sus personajes episódicos como Frank Grimes y todos esos cameos, desde Kim Basinger o Plácido Domingo a un Donald Trump que ya se sentó en la Casa Blanca en la ficción mucho antes que en la realidad. Las profecías es otro de esos detalles que convierten en más asombrosa una serie tan inmensamente global y perdurable como la de Homer y todas sus castas.

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