Tauromaquia

Gloria a un inmortal Manolete

La sobrina de Manolete, Teresa Alba, deposita un ramo de flores en el mausoleo. La sobrina de Manolete, Teresa Alba, deposita un ramo de flores en el mausoleo.

La sobrina de Manolete, Teresa Alba, deposita un ramo de flores en el mausoleo. / Juan Ayala

El recuerdo de Manuel Rodríguez Sanchez Manolete sigue inmortal en Córdoba, ciudad de la que es hijo predilecto, tras cumplirse 73 años de su fallecimiento. Uno de los colectivos que contribuye a ello es la Tertulia Taurina La Montera, que ininterrumpidamente lleva ofreciendo una ofrenda floral al diestro desde su fundación, hace ahora 30 años, con el objetivo de recalcar la relevancia en la historia del Cuarto Califa del toreo. Lo hace frente al mausoleo del torero en el cementerio de la Salud cada 28 de agosto, día allá por 1947 en el que en Linares (Jaén) Manolete sufrió la embestida de Islero, un toro de cerca de 500 kilos, que le produjo una cornada que le resultó mortal.

Este año, atípico por el covid, en la ofrenda floral se ha hablado mucho de fotografía taurina, todo ello en  un homenaje con mascarillas y en el que se han guardado las distancias de seguridad.

La persona que ha glosado la ofrenda floral ha sido el presidente de la Agrupación Fotográfica Ubriqueña y cofundador de la Federación Andaluza de Fotografía, Salvador Romero, quien ha defendido que la vida de Manolete se conoce a través de su fotografía. Romero ha dejado constancia de que la fotografía taurina "es una fotografía superdifícil, porque hay dos elementos en juego como son el toro y el torero y la vista humana aparentemente ve una faena perfecta, pero la máquina como trabaja con tanta rapidez que ve cosas que el ojo humano no tiene posibilidad de ver, y lo que parece que es perfecto no lo es".

No ha sido el caso de Manolete, según el fotógrafo taurino, quien fue presentado por el director del acto, Ladislao Rodríguez, como "fotógrafo grande entre los grandes, con dos pasiones en la vida, la fotografía y los toros; desde los 15 años que compró su primera cámara no se ha separado de ella".

A ritmo del pasodoble que lleva el nombre del Cuarto Califa, Romero ha comenzado su glosa rindiendo homenaje  a la madre de Manolete, Angustias Sánchez, recordando el sufrimiento con el que lo esperaba cada día de corrida, para continuar glosando que, "tal día como hoy [28 de agosto], Manolete caía abatido en el ruedo de Linares por la cornada del miureño Islero, que truncó la vida de un ejemplar mundialmente conocido, y de la desgracia quedan, como testigos mudos de la tragedia las fotografías". 

Romero ha dejado constancia de que se puede reconstruir la vida de Manolete a través de sus fotografías "ya que fue un ser muy fotogénico, tenía los rasgos marcados, era de fácil fotografía y su personalidad se reflejaba en sus fotos". "A pesar de que personalmente parecía que no tenía expresión, su expresión fotográfica era tremenda", ha apostillado. De todo ello ha quedado constancia en unas instantáneas realizadas en una época en las que no se contaba, como ha asegurado, con el material adecuado. "Se le hicieron muchas fotografías que afortunadamente han llegado hasta nosotros, con las que se puede reconstruir toda su vida", ha defendido. 

El glosador, Salvador Romero. El glosador, Salvador Romero.

El glosador, Salvador Romero. / Juan Ayala

Para Romero, el cuarto califa ha sido el mejor embajador de Córdoba, "porque paseó en nombre de la ciudad con dignidad, con categoría y con orgullo por todo el mundo". El glosador ha insistido en que, por ejemplo, cada vez que toreaba en México la plaza se quedaba pequeña, "por lo que las autoridades decidieron hacer la que es la plaza más grande del mundo, porque Manolete dejaba más gente fuera de la plaza, que dentro, ya que no cabían".

Mientras, Ladislao Rodríguez ha recordado que la primera fotografía que conserva de Manolete "es de chiquito, con sus padres, con apenas unos meses, a partir de ahí la de su primera comunión tomada curiosamente un ocho de diciembre y a partir de ahí todas las que luego se le hicieron". Esas fotografías de la vida del torero dejan constancia además de que el diestro fue un personaje muy religioso y de su buen hacer frente al toro. "Y la grandeza de este hombre es que está instalado en la gloria, en un pedestal, de la que es imposible que nadie lo eche abajo, por eso hoy que se cumplen 73 años de su muerte y se sigue hablando de él en todo el mundo", ha aseverado Rodríguez. 

Tras la glosa se ha procedido a las ofrendas de flores. Ha comenzado la Tertulia Taurina La Montera con el depósito de un ramo sobre el mausoleo a cargo de los toreros Agustín Castellano El Puri y José Luis Torres y de la secretaria del colectivo, Ana Segado. El depósito de ramos ha continuado con Francisco Bordón, por parte de la Federación del Toro de Lidia; Francisco Lara, por parte de la Federación de Peñas Cordobesas; los concejales Marian Aguilar y Antonio Álvarez, por parte del Ayuntamiento; y los trabajadores de Cecosam junto a la sobrina de Manolete Teresa Alba, por parte de la empresa municipal de cementerios.

Después el mausoleo ha recibido una lluvia de claveles de los asistentes, para concluir el acto con la cantaora Charo Flores interpretando Capote de grana y oro, copla dedicada por Quintero, León y Quiroga a la figura de Manolete y que Juanita Reina hizo inmortal. Una emocionada Charo Flores no ha podido evitar las lágrimas recordando a su padre antes de señalar que "si de chica me dicen que iba a cantar delante de Manolete, yo no me lo creo" . Finalmente se ha rezado un Padre Nuestro que ha acabado con un "viva Manolete".

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