Toros

El rejoneador Iván Magro abre la Puerta Grande en la primera de la Feria de Ajalvir

  • Corta tres orejas y un rabo en un festejo que abrió la temporada en la Comunidad de Madrid

El rejoneador Iván Magro consiguió un rotundo triunfo en el festejo con el que se abrió ayer la Feria de Ajalvir, primera en el calendario en la Comunidad de Madrid, al cortar tres orejas y un rabo, y salir a hombros junto a sus compañeros de cartel, Rubén Sánchez y Alfonso López Bayo, que pasearon dos trofeos cada uno. Se corrieron novillos de Antonio López Gibaja, desiguales de presentación, pero nobles y de buen juego. El mejor, el cuarto, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Iván Magro, una oreja y dos orejas y rabo. Rubén Sánchez, una oreja y una oreja. Alfonso López Bayo, una oreja y una oreja. La plaza tuvo un cuarto de entrada en tarde fría.

Iván Magro fue el rejoneador más destacado de la función. A su primero le realizó una entonada faena, valedora de una oreja, en la que se gustó por momentos sobre todo en el tercio de banderillas, donde se mostró variado y muy dispuesto. Pero lo grande vino en el cuarto, un gran ejemplar de López Gibaja de vuelta al ruedo, al que Magro toreó con temple y arrojo, en una faena tan intensa como completa. Especialmente vibrantes los cites de frente, llegando mucho al animal, para clavar siempre muy reunido y ajustándose también mucho a la salida de los embroques. Anduvo certero al matar, y cortó los máximos trofeos.

Rubén Sánchez derrochó oficio y mucha disposición, lo que le sirvió para pasear un trofeo de cada toro. Idéntico balance cosechó Alfonso López Bayo, y aunque mostró también ganas por agradar, en su caso contó más el valor y la emoción en ambos trasteos.

Al término, los tres toreros fueron sacados a hombros.

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