Xerez CD

Mal resultado y mediocre imagen (1-1)

  • Los azulinos realizaron su peor partido de la temporada y no pasaron del empate ante un equipo blanquiazul también muy pobre. El cuadro de Gorosito volvió a decepcionar y dejó escapar una de sus últimas oportunidades para remontar

El Xerez sigue perdido y a la deriva y esto ya no tiene arreglo. Ni el mismísimo Pep Guardiola que se hiciese cargo de esta plantilla sería capaz de levantarla y sacarla de la zona de descenso. El cuadro azulino volvió a las andadas ante el Espanyol y sólo tuvo en todo el encuentro apenas cinco minutos de lucidez, los que transcurrieron desde que empató el partido Mario Bermejo hasta que el cuadro perico le asustó con una acción de peligro que no acabó en el 1-2 porque Osvaldo estuvo torpe.

Al igual que le sucedió frente a Osasuna, Athletic de Bilbao o Deportivo desperdició una ocasión inmejorable para haber logrado una victoria que le hubiese permitido un pequeño respiro, darse una pequeña alegría y acercarse un poquito a unos rivales a los que cada vez tiene a más años luz.

Y es que visto lo visto, habrá que pensar que lo que sucedió frente al Mallorca nada más llegar Gorosito fue casi un espejismo. La carrera de fallos del Xerez no tiene fin esta temporada.

El juego azulino, por llamarle de alguna manera porque los futbolistas casi nunca fueron capaces de hilvanar jugadas o de dar un par de buenos pases seguidos, no pasó de ser simple, mediocre y previsible y el Espanyol se encontró con uno de sus partidos más cómodos fuera de casa, que no ganó porque también es un equipo muy flojo lejos de su estadio.

El Deportivo sólo tuvo cinco o diez minutos de lucidez en la segunda parte, en los que empató y asustó al conjunto de Pochettino, que se confió en exceso y lo acabó pagando con la pérdida de dos puntos que casi tenía en el zurrón.

La primera parte fue de lo peor de toda la temporada en Chapín. El Deportivo se mostró sin ubicación, fuera del partido, sin orden, sin ideas, sin capacidad para crear peligro y además cayó en la trampa de entrar en el ritmo que le imprimió al juego un Espanyol que se limitó a nadar y a guardar la ropa, a tocar la pelota con cierto criterio -Moisés Hurtado y Márquez, muy bien- y a aprovechar la primera que le cayera.

Y así fue. Casi de la nada sacó petróleo y se adelantó en el marcador a los 17 minutos con un buen gol de Osvaldo que se fabricó él solito. Controló un pase de Chica, encaró perfectamente a Aythami, se marchó del canario y con la derecha batió por bajo a un Renan que no ayudó demasiado porque se venció, el balón le pasó por debajo del cuerpo y entró por su palo.

Los azulinos apenas le vieron la cara a Kameni y sólo lo hicieron en acciones a balón parado. Justo antes del gol, Abel Gómez estrelló una falta en la frontal de área en la barrera y a la media hora, Momo recogió un rechace de la defensa también al borde del área y lo mandó alto con la zurda.

Los periquitos también tuvieron el 0-2 en el minuto 29, con un remate de cabeza de Víctor Ruiz en el segundo palo tras un buen centro de Callejón.

El primer tiempo se cerró con un fuerte chaparrón y con la desesperación de la afición por la pésima imagen ofrecida por su equipo, que ni jugó ni lo intentó.

Gorosito, que ayer no podía sentarse en el banquillo por su expulsión en Riazor, lo tuvo que ver todo claro y negro a la vez desde la grada. En el descansó dejó en la caseta a los dos bandas, Carlos Calvo y Momo, para dar entrada en el terreno de juego a Orellana y Antoñito. Con esas variantes, Abel Gómez se tuvo que escorar a la banda y duró poco en el campo, ya que fue el tercer cambio del argentino. Su plaza fue para Alustiza. Víctor Sánchez abandonó el centro del campo y se marchó a la derecha. Todo un caos, que sólo valió para empatar y para tener un arreón tremendamente corto.

Pochettino tampoco tardó en reaccionar y se decidió a sacar a Iván Alonso en lugar de Verdú.

La segunda parte fue más movida pero un auténtico desbarajuste, con unos azulinos poco finos pero que al menos le pusieron un poco de alma al juego.

Con el partido frío y con un Espanyol demasiado confiado en sus posibilidades, Mendoza enganchó un gran disparo desde la frontal del área que Kameni mandó a saque de esquina en el minuto 75. Lo lanzó Orellana, lo rechazó Víctor Ruiz como pudo tras cabecearlo Gioda, el balón le cayó a Bermejo y el cántabro con la derecha volvió a dar vida a Gorosito y al Xerez con su tanto. Los pericos volvieron a demostrar que lo de defender las jugadas de estrategia no es lo suyo.

Con el empate, llegaron los mejores minutos azulinos con un rival que se echó atrás pero Osvaldo tuvo el 1-2 en sus botas y eso acojonó al Deportivo. El punta superó a Renan, se quedó sin ángulo y su remate lo sacó bajo palos Gioda. Tras esa jugada, los de Pochettino sí que se estiraron, se acercaron más y hasta Iván Alonso estrelló un remate de cabeza en el larguero...

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