Xerez CD

Tablas con buen sabor

  • El Deportivo realizó una primera parte para olvidar y mejoró de forma notable en la segunda

Fieles a la tradición. Los azulinos abrieron el 2009 con un empate, siguen sin ganar su primer compromiso del año, y volvieron a empatar en Ipurúa. De todos modos, este puntito debe saber a gloria a los xerecistas, ya que se pudieron haber quedado compuestos y sin botín.

Comenzaron perdiendo, empataron y tuvieron que sufrir con la expulsión de Calle a falta de un cuarto de hora para el final. El mayor mérito del equipo fue saber amarrar un punto cuando sabía que tenía casi imposible vencer y aprovechar el regalo de Reyes de los locales en el gol que les valió la igualada.

El Xerez, de salida presentó un once con muchas caras nuevas en relación a la última alineación del año ante el Nástic en Chapín por culpa de la sanción de Mendoza y de las lesiones de Antoñito, Mario Bermejo y Pedro Ríos, pero es que además Esteban ‘sorprendió’ dejando en el banquillo a Martí Crespí para dar entrada a Silva en el centro de la defensa junto a Aythami. Y es que el balear no terminó el 2008 en su mejor momento de forma que digamos.

Y tanto cambio y tanta baja terminó afectando a un equipo que comprobó como en un abrir y cerrar de ojos, el cuadro armero se le subía a las barbas en una primera mitad en la que fue superado, a pesar de que Zigor estuvo acertado con dos buenas intervenciones a lanzamientos de Emilio Viqueira y Moreno.

El Éibar, quizás por estar más acostumbrado al frío, salió presionando bien y más enchufado. En apenas seis minutos ya había avisado con un buen disparo de Codina, que se marchó por poco a la izquierda de Chema; con dos saques de esquina que, afortunadamente, no llevaron demasiado peligro para el portal azulino; y con una falta lateral que lanzó Sutil y que atajó el meta del cuadro jerezano sin problemas.

Y tanto el fue el cántaro a la fuente hasta que terminó rompiéndose. Al cuarto de hora, Yagüe, anticipándose a los centrales y en un gol de pillo, abrió la lata batiendo a Chema por su palo, después de un buen centro de Iván Romero tras abrir muy bien el juego Añibarro. Ni Calvo ni Francis estuvieron tampoco atentos a la hora de cerrar.

A los 25 minutos, el Xerez se dejó ver en ataque después de una jugada de Carlos Calvo que acabó en saque de banda. Francis mandó el balón al área y Momo se tiró de forma tan descarada que hasta un desesperado Esteban se lo echó en cara al canario.

De todos modos, los armeros, a medida que fueron pasando los minutos, fueron teniendo más problemas para presionar y contener los tímidos escarceos de un cuadro azulino que amagaba pero que no pegaba.

A los 38, minutos, los pupilos de Pouso perdonaron el 2-0. Un pase medido de Codina, que dejó atrás a Redondo, lo estrelló Sutil de forma espectacular en el poste derecho de la meta de un Chema que nada hubiera podido hacer para evitar el tanto.

Y de lo que pudo haber sido el segundo tanto del Éibar, se pasó a una acción que pudo haber marcado el desarrollo del choque. Zigor evitó el empate en el minuto 39, al despejar de puños un trallazo de Moreno desde la frontal de área que terminó en saque de esquina, en lo que fue casi la única oportunidad visitante en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Antes del descanso, en el minuto 42, aún hubo otro susto para el Xerez, cuando una falta sacada por Sutil fue cabeceada al fondo de la red por Añibarro pero González González, muy atento, se dejó llevar por su asistente y anuló el tanto al centrocampista azulgrana por considerar que estaba en fuera de juego.

Los azulinos también tuvieron otra buena opción antes de marcharse a la ducha, pero Zigor dejó a Viqueira sin premio, al detener el lanzamiento de una falta botada por el gallego desde la frontal del área.

La segunda parte arrancó de forma distinta a la primera, ya que la bronca de Esteban a los suyos en el descanso tuvo que ser de aúpa y sus pupilos salieron más entonados, con más intensidad y con las ideas mucho mas claras.

Fruto de su notable mejoría llegó el empate, aunque fuese tras un regalo del portero y de la defensa armera. Momo, atento y a puerta vacía, marcó tras un bonito taconazo de Calle, que aprovechó un balón que se le escapó al portero tras intentar evitar junto a Iván Romero un saque de esquina. Era el minuto 52 y quedaba aún tiempo suficiente para la remontada.

El tanto enfadó a un Éibar que ya no tenía la capacidad del primer tiempo y que comenzó a dejarse llevar más por el corazón que por la cabeza. Aún así, Chema salvó los muebles a los suyos al realizar un paradón a Yagüe, que se sacó un gran remate de cabeza y dispuso de un par de buenas acciones a pies de Sutil.

El encuentro se abrió y a falta de un cuarto de hora estaba claro que el gol podía llegar en una u otra portería.

Pero todo iba demasiado bien par los azulinos. A falta de un cuarto de hora para el final, Calle se tuvo que ir a la ducha. El delantero ya tenía una amarilla por titrarse dentro del área y repitió acción tras un pase de Viqueira que le había dejado en una buena posición. La jugada no fue como la primera, porque en esta ocasión le desequilibraron, pero el colegiado, en uno de sus pocos errores, no tuvo dudas y expulsó al madrileño.

A partir de ese momento, casi tocó plegar velas y sufrir. El Deportivo fue listo en esos últimos minutos y como sabía que tenía ya complicado vencer, supo defender y quedarse con un punto en un campo complicado.

El conjunto de Esteban tiró de manual de experiencia, no dejó que los azulgranas jugasen y hasta tuvieron fortuna en el último minuto del partido. Codina cayó en el área ante Silva y el árbitro no quiso ver pena máxima. Ahí cometió otro error, porque si expulsó a Calle por fingir, también tendría que haber amonestado al armero por el mismo motivo...

Luego, final,un punto y a casa.

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