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Julien Escudé. Defensa del Sevilla Fútbol Club

"Para Liga y Champions hay equilibrio y fuerza"

  • Julien Escudé (17-08-1979, Chantres, Francia) afronta la inminente campaña en un gran momento tras olvidar sus lesiones, con la motivación del Mundial y centrado en meter el hombro en un equipo que gana mucho con su presencia.

Tras un ejercicio marcado por las lesiones, Escudé ha recuperado todo su empaque a sus 30 años recién cumplidos. Está listo para formar con Squillaci una de las parejas de centrales más fiables de España y puede que de Europa. Ha vuelto a la selección, tiene un plus de motivación en año de Mundial y se muestra ambicioso y expectante ante un curso muy exigente.

-¿Como se encuentra después de completar una pretemporada por primera vez en tres años?

-Estoy muy bien físicamente después de una buena preparación. No tengo ninguna molestia de las lesiones anteriores. Lo veo todo muy positivo. Estoy contento y preparado para competir con mis compañeros.

-¿Eso quiere decir que se puede ver este año al mejor Escudé?

-Nunca se sabe, cada partido es un examen. Ahora mismo tengo mucha confianza. Yo voy a intentar progresar, utilizar mi experiencia, después de 12 años en Primera División entre Francia, Holanda y España; y mi experiencia en las competiciones europeas. Luego, fallar podemos fallar todos.

-Pero, parece que, con 30 años recién cumplidos, está en un momento dulce y de madurez...

-Yo me siento a gusto en Sevilla, mental y profesionalmente, y todos esos aspectos ayudan a la confianza. La edad, también; 30 años es una buena edad para ser central en la Liga.

-Y se ha asentado de nuevo en la selección francesa...

-Eso también ayuda. El seleccionador me da mucha confianza, aunque el único que tiene un puesto fijo es el capitán, Gallas, los demás estamos ahí detrás. Pero es cierto que ser convocado siempre es la respuesta a tu tabajo y disfruto de ello igual que disfruto de un club como el Sevilla, instalado arriba. Quiero gozar de mi situación y del trabajo que estoy haciendo, e intentar comunicarlo en el campo y fuera.

-Es año de Mundial y eso también le motivará, ¿no?

-Sí, pero en la cabeza se me hace muy largo eso, quedan diez meses y pueden pasar muchas cosas. Yo lo he visto con la Eurocopa, que estaba convocado y me quedé fuera de la lista al final por la lesión. Hasta que no te veas en la lista...

-Además, Francia es segunda en el grupo de Serbia y tiene que pelear todavía por la clasificación...

-Por eso, por eso. Nos quedan partidos complicados, en septiembre recibimos a Rumanía y luego jugamos en Belgrado contra Serbia.

-Tiene una doble competencia con Dragutinovic, por el liderato del grupo 7 y por el puesto de central zurdo en el Sevilla, ¿no?

-Claro, claro. Drago está muy motivado, me dice: 'cuidado, que allí le meten fuego al campo'. Va a ser muy complicado. Y Drago es muy buena persona, tanto dentro como fuera del campo se comporta muy bien y es muy profesional. Se siente feliz aquí y el míster confía mucho en él. Tanto el míster como el resto de compañeros estamos muy contentos con él.

-Es importante que se haya quedado un jugador con su experiencia y su peso en el vestuario, ¿no?

-Claro, yo también lo veo así. En el equipo necesitamos de todo. Y Drago es de la época de los títulos, es un internacional con mucha experiencia y 33 años. Y eso es muy importante en un vestuario. No para los momentos dulces, sino para los momentos duros, que siempre los hay. En eso nos va a ayudar.

-¿Cómo está viendo desde atrás el armazón del equipo?

-Bien, hay un buen trabajo defensivo. Intentamos recuperar pronto el balón, con una presión que empieza desde arriba y que mandamos desde atrás. Hay mucha velocidad, con jugadores de banda que se proyectan arriba. Hay delanteros con distinto corte, un mediocampo potente... Hay confianza, pero la temporada no ha empezado y mandarán los resultados. La plantilla está bastante bien equilibrada.

-¿La idea que está inculcando Jiménez es adelantar las líneas de presión?

-Es eso. Intentamos defender atacando, recuperando el balón arriba, para bajarlo al suelo y tocarlo como sabemos hacerlo. Hay varios jugadores con buen manejo y hay que intentar robar rápido y no meternos atrás. Como la recuperación desgasta, intentamos no perder la pelota rápido, circurlala sin precipitarse. Hay llegada y el gol irá viniendo con la confianza.

-Para esa labor de robar y romper arriba está Zokora, ¿no?

-Es lo que han pensado Jiménez y Monchi. Es un jugador muy rápido que va mucho por delante, acarrea el balón arriba, es fuerte. En la liga inglesa hay un juego muy potente y de ataque, y tiene esas características. Está muy adaptado y va a aportar cosas distintas a otros jugadores de contención como Fazio o Duscher. Completa el equilibrio de la plantilla.

-Quizás le cueste adaptarse a la meticulosidad del arbitraje español, ¿no?

-Eso lo vimos con Squillaci en sus primeros partidos, que hizo dos penaltis. En Europa se va mucho al choque, hay mucho contacto. Pero la adaptación ya la ha estado haciendo en los entrenamientos y los amistosos. Para partidos de Liga de Campeones, con mucha presión fuera de casa, va a ayudar un futbolista que va de verdad y fuerte. Si uno mete la pierna y no se esconde, se lo contagia a los demás.

-Este estilo de fútbol que se está viendo en el Sevilla es más europeo, y cierto sector critica que no sea tan bonito o creativo...

-Es un equilibrio. La Liga española está hecha de un fútbol de toque desde atrás hasta el área. El fútbol europeo es más duro, más potente. El Barcelona y el Real Madrid tienen su forma de jugar de siempre, con un fútbol al suelo. Pero el fútbol moderno es mucho más potente. Hay jugadores más preparados físicamente, grandes, fuertes...

-¿Es una de las ideas de este Sevilla de Jiménez?

-Es uno de los aspectos que intentamos. No se puede estar en los extremos, estar siempre con el balón, no, ni tampoco jugar al pelotazo, ni presionando arriba siempre. Hay que ver qué contrario hay enfrente y eso se ve desde dentro del campo y desde fuera por el entrenador. Si el rival es de un nivel más bajito, habrá más toque. Si el contrario es de Liga de Campeones, que va al contacto, tenemos una respuesta fuerte que ya estamos trabajando.

-Pero parece que este equipo está instalado en el debate constante...

-El ser humano es así. Cuando llegué me decían que no iba al contacto y que era demasiado de toque, luego cuando he ido más al contacto me han dicho que he perdido el juego de toque. La gente nunca sabe lo que quiere realmente. Lo que mandan son los resultados, y eso lo han entendido mejor que nadie los italianos. La Liga española está hecha mucho de juego y me gusta mucho, pero el fútbol ha cambiado, no se juega igual que hace 20 años, que era más parado y de posesiones largas. Ahora hay mucho jugador africano, fuerte y potente, un fútbol más directo que juega con el fallo del contrario. Y hay que saber jugar todos esos aspectos. En Sevilla la afición ha conocido un fútbol muy bueno, con una plantilla en la que había de todo: Javi Navarro, potencia; Daniel Alves, técnica; Martí, recorrido... Había de todo. Pero hay que recordar que ganamos la UEFA jugando sin la pelota en sitios como Bucarest o Donetsk, donde prevalecía la fuerza. Además, ahora el contrario nos conoce muy bien.

-¿Ve a la plantilla ansiosa por ganar un título?

-Yo veo a la plantilla intentando hacer bien las cosas y sabiendo la potencia del equipo. El año pasado, siendo terceros y llegando a la semifinal de Copa, fue muy bueno. Y hay que mirar a otros clubes como Valencia o Atlético, que llevan mucho más tiempo sin ganar títulos. El Sevilla está haciendo bien las cosas y tiene que mantenerse ahí. Hay dos clubes que están por encima, aunque podemos buscar su fallo, pero mantenerse a ese nivel tan alto es muy difícil.

-En una Liga que se ha partido por arriba, ¿qué papel debe desarrollar el Sevilla?

-No sé, lo cierto es que el Sevilla está cumpliendo su papel. No hemos ganado nada, sí, pero nuestro título es la estabilidad arriba. El Barcelona ahora está por encima, el Madrid vamos a ver... Yo me conformo con lo que tenemos, el equilibrio y la estabilidad arriba. Acabar tercero otra vez sería hacer muy buena temporada. Luego, en las eliminatorias, entra en juego el sorteo y otros factores. En Champions, pasar la liguilla sería muy positivo. El punto de partida es la estabilidad y luego, con un poquito de suerte, a ver si tocamos algo.

-La Champions se prevé dura...

-Va a ser complicado, en los bombos 2 y 3 hay rivales muy fuertes y no vamos a ganar la Champions, eso sería increíble. Pero enfrentarse a esos equipos, disfrutar en casa con los aficionados, ver que el club está en el mejor escaparate... Eso es la Champions.

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