Atención a los cuidadores de los enfermos

  • La Universidad de Sevilla organiza un máster para profesionales de la salud

Muchas personas en nuestra sociedad necesitan de los cuidados de otras para sobrevivir, bien por edad o por enfermedad, pero nadie suele acordarse de los problemas físicos y psicológicos que se producen en esas personas cuidadoras. Por ello, la Facultad de Medicina acoge desde 2006 el máster en Atención a cuidadores de personas dependientes, donde se enseña a los profesionales de la salud, tanto médicos como enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas o trabajadores sociales, a prevenir enfermedades a esas personas que se sacrifican por otras y que pueden acabar en una dependencia mutua con su paciente.

"Hay que sensibilizar al profesional en su rol para que se dé cuenta de si le pasa algo al cuidador, puesto que el sistema sanitario ya se preocupa del enfermo", comenta Alfonso Blanco Picabia, director del curso. "El profesional debe aconsejar a la familia que hagan un reparto equitativo de las tareas, además de vigilar el estado emocional del cuidador, ya que repercute en el paciente, y enseñarle a no convertirse en su esclavo ni aislarse del mundo, además de aconsejarle sobre aspectos técnicos, como hacer la cama con el enfermo acostado", añadía este catedrático de Psiquiatría desde 1986.

Y es que el perfil del cuidador en nuestro país suele ser el mismo: mujer de más de 50 años y sin cargas familiares, pero que necesitan también de cuidados en muchos casos. "En España es muy típica la familia en la que la mujer cuida al marido, lo que conlleva un deterioro físico al no haber descanso, una dependencia mutua y un cambio de personalidad en el cuidador, ya que no tienen vida, y ambos acaban convertidos en una unidad", afirma Alfonso Blanco sobre todos estos problemas que pueden generar el llamado Síndrome del Cuidador.

Para evitar esa tendencia se lleva a cabo este máster, que cuenta con dos partes, una teórica y otra práctica, en la que se abordan diversos temas para que el profesional aprenda a curar y a prevenir, estableciendo vínculos con el cuidador. "Muchos profesionales lo pasan mal, ya que esto no se explica en la Facultad de Medicina o en la de Enfermería", recuerda este profesor de Técnicas de Intervención Psicológica en Temas Médicos en la Hispalense.

También existen cuatro módulos en el curso según el tipo de paciente: niños, enfermos mentales, enfermos crónicos y terminales, y ancianos. "Hay que ver el coste económico y mental en cada caso y la respuesta de cada cuidador, ya que hay razonar con él para que duerma, coma y se medique, si esto le hace falta para tranquilizarse, algo que suelen rechazar porque temen que limiten sus funciones", apunta Alfonso Blanco, quien añade que "hay muchas cosas en ese tipo de relaciones que no se plantean, como los aspectos legales, éticos y morales".

Como ejemplo, este médico destaca la tendencia actual de emplear a mujeres de origen sudamericano en el cuidado de los enfermos o los mayores, con la cual no existe un vínculo afectivo previo y a la que la familia explota con turnos de hasta 18 horas, a modo de "solución a la conciencia de los hijos". "Muchas veces la familia se desentiende, sobre todo los hijos, y los médicos se deben responsabilizar y hablar con la familia, que se agobia y no sabe qué hacer", señalaba Alfonso Blanco, que apuntaba que "hay que mimar al cuidador", ya que, entre otras cosas, le ahorra mucho dinero a la Seguridad Social y al sistema sanitario.

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