baloncesto clasificación para el mundial de china 2019

Primer experimento con gaseosa

  • España visita a Montenegro, ambas sin sus mejores jugadores, liderada por veteranos como Oliver, Sergi Vidal y Fran Vázquez

  • De lograr el billete posiblemente ninguno iría al Mundial

El seleccionador, Sergio Scariolo, da instrucciones a Nacho Llovet, en presencia de Quino Colom. El seleccionador, Sergio Scariolo, da instrucciones a Nacho Llovet, en presencia de Quino Colom.

El seleccionador, Sergio Scariolo, da instrucciones a Nacho Llovet, en presencia de Quino Colom. / feb

España disputará su primer partido de clasificación para el Mundial 2019 en Podgorica ante Montenegro (20:00), un experimento con gaseosa y sin los mejores jugadores que podría explotar si no se consigue el objetivo. El combinado nacional será novedoso. Ningún jugador del pasado Eurobásket estará hoy a las órdenes de Sergio Scariolo. Tampoco ningún otro de la NBA o de los que disputan este año la Euroliga.

Aun así el combinado nacional tiene mimbres para que el objetivo de la clasificación sea posible, también, en parte, porque el resto de selecciones tienen parecidos problemas. Será, por decirlo de alguna manera, una clasificación de perfil bajo, porque después, probablemente, los equipos que se clasifiquen acudirán a China a disputar el Mundial con sus mejores hombres en busca del billete para los Juegos de Tokio de 2020.

El domingo España recibirá en Burgos a Eslovenia y en febrero, la segunda 'ventana'

Este es el escenario que se plantea en las ya famosas ventanas con equipos aligerados de calidad por la tozudez de FIBA y Euroliga, que han sido incapaces de ponerse de acuerdo. La NBA está fuera de todo esto. La FIBA lo dijo desde el primer momento y ése es el problema. La NBA no y el resto a pasar por el aro por el bien del baloncesto y de los aficionados. Este argumento de la FIBA no convenció. O todos o ninguno, es la idea de la Euroliga. El resultado, selecciones irreconocibles, espectáculo disminuido, interés casi nulo y consecuencias impredecibles.

España apeló a la veteranía de Albert Oliver, que debutará con 39 años en el equipo nacional, a la de Sergi Vidal y Fran Vázquez, que vuelven al equipo siete años después tras jugar el Mundial 2010 en Turquía, y a la pujanza de exiliados como Quino Colom salpicada de la juventud de promesas Sergi García, Paulí o Sebas Saiz.

En Montenegro estarán siete jugadores que disputaron el Eurobásket, pero no sus primeros espada como Rice, Vucevic, Marko Todorovic, Dubljevic y Radoncic. Palabras mayores.

España puede ganar en la sala Moraca de Podgorica, pero también perder. En cinco días de concentración y entrenamientos Scariolo ha tenido que coser un conjunto con alfileres. Eso sí, todos saben que caso de conseguirse la clasificación, ninguno estará en el Mundial. Un papelón. Un experimento con gaseosa que todavía está por ver si será explosiva. La doble cita se completará el domingo, en Burgos, ante Eslovenia, y ya se empezará a mirar a la segunda ventana de febrero, cuando volverán los problemas, porque no parece que vaya a haber cambio de posturas alguno.

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