En el banquillo por los destrozos que causan sus cabras en un coto

  • La Fiscalía solicita que el acusado pague 3.000 euros de multa más una indemnización por los perjuicios

Hasta 3.000 euros de multa podría llegar a pagar el responsable de un rebaño de cabras por los daños que éstas causaron en un coto cercano al redil donde se las guarda allá por el año 2005. El rebaño, con unos doscientos ejemplares de ganado caprino, se coló al menos una mañana en una finca cercana que era un coto privado creando graves destrozos en los árboles autóctonos con los que contaba el lugar, así como en los comederos y bebederos de los refugios de las perdices en el coto.

Cabe señalar que quien guardaba las cabras admitió que solo una vez sus ejemplares accedieron a la finca y no durante "cerca de un mes y medio", como indicó la persona que se encargaba de vigilar la finca dañada, que según el pastor no estaba vallada en absoluto.

El guarda de la finca presentó la denuncia a principio del mes de septiembre de ese año, aunque comentó que durante un mes las cabras entraron 'como Pedro por su casa' en más de una ocasión en el lugar arrasando con todo. Los daños son bastante cuantiosos, tanto que hasta los árboles (madroños y acebuches) han muerto. "El mordisqueo de una cabra en una planta supone su muerte radical", llegó a decir un perito que testificó en la sala.

El pastor dice que todos los daños, se le pide una indemnización de más de 1.600 euros aparte de la sanción económica, no fueron causados por su ganado. "El dueño del coto tiene ovejas y esas campan por aquí y por allá sin control. No le van a decir al dueño del coto que son sus ovejas las que han acabado con sus árboles".

El día de los hechos el guarda avisó a unos agentes que acudieron para comprobar lo que estaba pasando. Consiguieron identificar al ganado. La defensa del acusado admite que ha existido un delito de daños, por un hecho que ocurrió de forma puntual, pero no está de acuerdo con que el delito sea de daños continuados. Es decir, que se hayan producido destrozos a lo largo de ese mes y medio que decía el perjudicado. La pena que se debería imponer entonces al encausado es de seis meses de multa a tres euros diarios. Además, la indemnización se ajustaría a lo que se especifique en el momento de ejecutar o cumplir la sentencia dictada.

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