EEUU y Colombia dicen que su acuerdo militar no afecta a terceros países

  • Los cancilleres de Washington y Bogotá intentan tranquilizar las aguas revueltas en América Latina por Hugo Chávez

El acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia no afecta a otros países, ni implica crear bases en ese país suramericano, declaró el pasado martes la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, tras reunirse con el canciller colombiano, Jaime Bermúdez.

"Estados Unidos no tiene ni busca bases dentro de Colombia", declaró Clinton ante la prensa, para tranquilizar a los socios de Washington en la región y desmentir a los países hostiles, como Venezuela.

El nuevo acuerdo para el uso de siete bases, cerrado la semana pasada pero aún pendiente de ser firmado, en todo caso "a otros países", añadió Clinton.

El líder venezolano Hugo Chávez respondió más tarde que "no es verdad lo que dicen en el mundo" y llegó a mencionar en el pasado "vientos de guerra" al referirse al pacto, que según Washington y Bogotá sólo uniformiza diferentes aspectos técnicos de su cooperación en la lucha antidrogas y contra la guerrilla, vigente desde hace una década.

Chávez "congeló" las relaciones con su vecino el 28 de julio y tomó medidas restrictivas al comercio bilateral.

"El acuerdo (...) da acceso para operaciones conjuntas", enfatizó la jefa de la diplomacia norteamericana. "Esas operaciones conjuntas deberán contar siempre con la autorización previa del gobierno de Álvaro Uribe", recalcó Chávez. El acuerdo tampoco implica un aumento del personal militar en el país suramericano, añadió Clinton.

Consultada sobre la inquietud de otros socios de Estados Unidos en la región, como Brasil, ella respondió: "Todo el mundo es libre de decir lo que quiera, pero los hechos son muy claros".

"Espero que a medida que se vaya conociendo más (de este acuerdo), más países nos ayuden en esta lucha. No se queden a un lado", pidió Clinton.

Bermúdez insistió en ese punto: "Qué bueno sería que hubiera acuerdos con todos los países de la región".

En igual sentido, Uribe deseó que el acuerdo con Estados Unidos debería "progresivamente, expandirse a un acuerdo entre todos los países de la región".

El mandatario colombiano precisó que su intención al suscribir el acuerdo con Washington "no es proponer más tensiones internacionales en la zona, sino demandar ayuda práctica para derrotar el terrorismo".

El acuerdo establece de forma clara el principio de igualdad soberana, de integridad y de no intervencionismo, aseguró Bermúdez. El narcotráfico y el terrorismo van de la mano en Colombia, recordó el canciller, lo cual "es muy grave".

Para los detractores del pacto, la presencia militar estadounidense abre la posibilidad de que se produzcan incidentes en las fronteras con Venezuela y Ecuador, donde la presencia de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es muy activa.

El acuerdo, que durará 10 años, fue cerrado el pasado viernes, pero Clinton precisó que será firmado en las próximas semanas.

Este Acuerdo de Cooperación Militar entre Colombia y Estados Unidos facilita el acceso a tres bases aéreas, en Palanquero, Apiay y Malambo, a dos bases navales y dos instalaciones del Ejército.

El personal militar y civil que Estados Unidos tiene en Colombia no sufrirá cambios. Actualmente son 800 soldados y 600 contratistas los que están desplegados, según datos facilitados por el Departamento de Estado norteamericano.

En cambio, el pacto sí precisa el estatuto legal de ese personal y lo protege de forma "adecuada", según un texto informativo, una "protección" que es uno de los puntos más conflictivos del acuerdo.

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