Del silabario de la Real Academia a la enciclopedia de Álvarez. El mundo de los manuales escolares

  • La Academia, hoy

Siempre ha existido un cierto interés por los libros de texto, sobre todo por aquellos que utilizamos en nuestra infancia, en la escuela; además, los recordamos con bastante cariño y nostalgia. Algunos van más allá y comienzan una pequeña colección. Desde hace unos veinte años ese interés se ha ampliado y ha entrado con fuerza en el mundo de los investigadores, así que son ya numerosas las publicaciones en las que los manuales escolares son los protagonistas: historia de los manuales escolares, legislación, contenidos, intencionalidades políticas, ilustraciones... El proyecto MANES nació en 1992, en el seno de la UNED, con la intención de investigar la historia de los manuales escolares publicados en España durante los dos últimos siglos.

Hay libros de texto que han quedado fijados en nuestra memoria; páginas que las recordamos como la última vez que las leímos: episodios del Antiguo Testamento, oraciones con cuatro esquinas a la hora dormir, tablas de multiplicar, conjugaciones verbales, poesías con cien cañones o sin ellos, fábulas con burros que sonaban flautas, recorrido de un río desde su nacimiento hasta su desembocadura, incluidos sus afluentes tanto por la derecha como por la izquierda, y algunos -tan sólo algunos-, reyes godos. Durante muchos años estos contenidos han permanecido casi inalterables para la enseñanza primaria; eso sí, a medida que pasaba el tiempo había más variedad y más calidad en las publicaciones.

Si bien los alumnos de los primeros años del siglo XIX apenas pudieron gozar de algunos ejemplares, las escuelas de mediados de esa centuria ya disponían de un número importante de estos compañeros de viaje, aparentemente mudos pero que hablaban, y hablan directamente a la mente, o al corazón, ofreciéndote un alimento para el espíritu que, como aquellas sopas, contenían, contienen todas las letras. "El libro está siempre con el niño, dispuesto á reproducir una lección en la Escuela ó en casa, en la calle ó en el paseo, cuantas veces se le pida"; así se expresaba un docente en el siglo XIX.

Los libros que se utilizaban en las escuelas del Jerez decimonónico, como en el resto del país, debían estar aprobados por el Gobierno, y no fueron pocos los que, antes de cumplir este trámite, salieron de las plumas -o plumillas- de autores de nuestra ciudad o que se avecindaron en ella: Juan Miró y Salgado, Julián Cuadra y Orrite, Isidoro Hernández Hernández, Manuel M.ª Henríquez, Manuel M.ª Romero y Saelices, Carolina Soto y Corro… Algunas de estas pequeñas joyas, ya sea en la Biblioteca Municipal o en el Museo del Instituto Padre Luis Coloma, las podemos contemplar actualmente.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios