El juicio con jurado por el caso ¡Oh Palace! se celebrará el próximo mes de julio

  • El fiscal solicita 18 años de cárcel para el acusado de asesinar en El Puerto, en febrero de 2015, al dueño del prostíbulo

El juicio con jurado por el caso ¡Oh Palace! se celebrará previsiblemente el próximo mes de julio en la Audiencia Provincial de Cádiz. Durante el desarrollo de la vista oral señalada para comienzos de este verano se esclarecerá si el dueño del prostíbulo portuense fue asesinado por su socio de un tiro en la cabeza, tal y como sostiene la Fiscalía, a raíz de las desavenencias surgidas entre ellos por motivos económicos.

El Ministerio Público ha solicitado 18 años de prisión para el acusado, mano derecha del gerente del club que se encuentra en prisión preventiva por esta causa desde marzo de 2015.

El procesado, socio de la víctima, le disparó en la cabeza, afirma el escrito de acusación

El fiscal expone también que el principal procesado por este crimen contó con la colaboración de dos personas más que lo encubrieron: una que ocultó información a la Policía pese a ser "plenamente consciente" de lo acontecido; y otra que escondió el cadáver del empresario en un coche para después prenderle fuego. La acusación pública pide penas de dos y tres años y medio de prisión para cada uno de ellos.

El relato de los hechos que ofrece la Fiscalía expone que el acusado mantuvo una relación comercial con Ángel Federico Rodríguez Pérez, un empresario leonés que se dedicaba a la gestión de clubes de alterne en las provincias de Cádiz y Sevilla. Dicha relación acabó tras varios desencuentros entre ambos por reclamaciones de dinero.

Así las cosas, el 24 de febrero de 2015 el dueño del ¡Oh Palace! telefoneó a su ex socio con la intención de solucionar los problemas existentes entre ellos y quedaron en verse en el domicilio del procesado, en El Puerto. El gerente del prostíbulo llegó en su coche, un Volkswagen Golf blanco, a la casa del que fue su hombre de confianza en el negocio de los clubes. Acudió acompañado de uno de los supuestos encubridores, L.V., amigo de ambos.

Fue entonces cuando el acusado se dirigió al referido vehículo y, "con intención de causarle la muerte", le disparó en la cabeza a Ángel Federico con un arma que no ha podido ser localizada. A consecuencia de dicho disparo, el empresario "murió en el acto".

El escrito de calificación recoge que el procesado abandonó la escena del crimen con el cadáver oculto en una manta y junto a L.V., quien "no colaboró con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con la finalidad de no delatar a su amigo". Poco después, el acusado llamó a otro amigo -el segundo encubridor según el fiscal- para contarle lo sucedido y pedirle ayuda. Este supuesto cómplice tomó las llaves del Volkswagen, en cuyo interior se encontraba el fallecido, y tras coger un cúter, un saco, una bolsa y una cinta americana, se desplazó hacia un descampado próximo, amordazó y metió en el saco el cuerpo de la víctima y lo introdujo en el maletero del turismo. Dice el fiscal que dejó el coche estacionado en la calle Palmera Africana de El Puerto y lo abandonó allí hasta el 26 de febrero de 2015, día en que volvió a dicho lugar y procedió a quemar con gasolina el vehículo con el cadáver dentro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios