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El amuleto inca

  • 'El ojo mágico de Kelly' es una obra que cuenta con los guiones de Tom Tully y los dibujos del argentino Francisco Solano López. El protagonista es invulnerable si porta la gema

Detalle de la portada del volumen. Detalle de la portada del volumen.

Detalle de la portada del volumen.

La serie británica de historietas El ojo mágico de Kelly fue creada por Tom Tully a los guiones y Francisco Solano López al dibujo para la revista Knockout de la editorial International Publishing Company el día 21 de julio de 1962. Al año siguiente, pasó a la revista Valiant, donde continuó hasta 1971. Se publicaban dos páginas en cada número, siempre en blanco y negro. Relataba las aventuras de Tim Kelly, un joven inglés dotado con el Ojo de Zoltec, un talismán inca que otorga fantásticos poderes.

En 1964, el Ministerio de Información y Turismo prohibía en España la publicación de los tebeos de Superman, Batman y demás personajes de DC, una prohibición que no sirvió para nada, porque estos cómics nos llegaban desde México de la mano de la editorial católica Ediciones Novaro.

Entonces, los lectores españoles descubrieron a través de la barcelonesa Ediciones Vértice lo que podría llegar a ser un sustituto de los superhéroes norteamericanos, los personajes de la editorial Fleetway británica: Flierman, Zarpa de Acero, Mytek, y Kelly Ojo Mágico.

La serie fue publicada en España en varios formatos: quince tebeos de sesenta y ocho páginas en 1965 y siete libros en rústica de alrededor de trescientas páginas en 1971, ambos por Ediciones Vértice y con la distribución de las viñetas alterada; la de Mundicómics, también de siete números, en 1981, y la de Surco en grapa en 1983.

En esta serie nos encontramos con Tim Kelly, un rico heredero bonachón y fanfarrón que viaja hasta Sudamérica para reclamar la fortuna de su tío. Una vez allí, es capturado por un policía corrupto que pretendía venderle como esclavo. Consigue escapar de sus captores y durante su huida salva la vida a un anciano indígena que en agradecimiento le muestra el templo de Zoltec. Allí encontró una enorme escultura cuyos ojos eran dos gemas, los ojos de Zoltec. Uno de ellos proporcionaba a su poseedor la invulnerabilidad absoluta, mientras llevase el ojo encima nada ni nadie podría hacerle daño.

En 1969 regresaron a España Batman y Superman, y la misma Vértice que nos trajo los personajes de Fleetway, nos traía a los superhéroes de Marvel... pero eso ya es otra historia.

Armado con la mística gema Kelly se dedicó a viajar por el mundo viviendo aventuras al estilo de la época. Luchaba contra cultos selváticos, malvados piratas, monstruos... Entre estos adversarios destaca Diablo, quien posee el otro ojo de Zoltec. Éste, a diferencia del que posee Kelly, otorga a su propietario el poder de controlar las mentes de humanos y animales. Cabe preguntarse por qué el indio que llevó a Kelly hasta la estatua de Zoltec no le advirtió que cogiese los dos ojos…

En octubre de 1966, Tim Kelly conoció al Doctor Diamond, un excéntrico anciano con una peculiar forma de vestirse y que había construido una máquina del tiempo con la que podía viajar tanto por el tiempo como por el espacio y que estaba camuflada como un objeto cotidiano, en este caso un reloj de péndulo. De este modo, Kelly se convirtió en acompañante del Doctor Diamond, viajando por el tiempo para luchar contra todo tipo de amenazas al más puro estilo de lo que se que llevaba haciendo tres años en televisión con bastante éxito en Doctor Who.

Un tebeo de Tom Tully y Francisco Solano López que en estas primeras entregas recopiladas en el volumen editado por Planeta DeAgostini acusa demasiado su espíritu original. Por mucho que se intente contextualizar en su momento de publicación, la serie resultaba en sus inicios tan ingenua que rozaba lo simplón y previsible, a lo que hay que añadirle que la labor del dibujante argentino Francisco Solano López está muy lejos de la que pudimos admirar solamente tres años antes en las páginas de su obra cumbre, El Eternauta.

Lo cierto es que, a medida que iba avanzando la serie, comenzó a ganar interés: por un lado, el catálogo de enemigos de Kelly se convirtió en una especie de locura a la búsqueda del antagonista más estrafalario e inverosímil. Por otra parte, la invulnerabilidad de Kelly, que en sus inicios se restringía a sobrevivir a balas, caídas y explosiones, fue poniéndose a prueba de las maneras más increíbles, ya que poco a poco, el guionista hizo padecer a su personaje barbaridades y tropelías inimaginables en las primeras entregas.

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