Fiestón con honores

  • Más cerca El Deportivo derrotó de forma tan justa como corta al conjunto almeriense y acaricia la salvación Delirio Pedro Ríos anotó el gol del triunfo en un partido que mantuvo el suspense hasta el final.

Hay partidos que no se juegan, se ganan. Eso es lo que tenía que hacer ayer el Xerez ante el Poli Ejido y eso fue lo que hizo. En la línea de sufrimiento habitual de toda la temporada, el Deportivo tiró de casta y abrió el manual de la experiencia en cuanto inauguró el marcador para sacar adelante un encuentro en el que le iba no media vida, más bien toda la vida porque un tropiezo ante el cuadro almeriense hubiese sido letal a estas alturas de competición. El fiestón fue total y hubo honores para todos, jugadores, técnicos y aficionados.

Pedro Ríos, un jerezano tenía que ser, marcó a los 55 minutos de juego y llevó el delirio a una grada de Chapín más entregada que nunca y también más poblada que nunca, ya que casi quince mil almas xerecistas no quisieron perderse la tarde más feliz de una campaña marcada por más sombras que luces.

El tanto del centrocampista azulino vale su peso en oro, pues sirve para certificar no de forma matemática ni mucho menos la permanencia pero sí casi de formal virtual porque a falta de dos jornadas para el final,  mucho tendrán que aplicarse los rivales directos de los xerecitas si quieren superarles en la tabla.

Además, el Deportivo logró su séptimo triunfo consecutivo como local y también matar dos pájaros de un tiro, ya que hundió literal y moralmente a un Polideportivo Ejido que visto lo visto ayer sobre el estadio jerezano tiene que más merecido el descenso de categoría.

El cuadro de Castro Santos, aunque mantuvo el tipo defensivamente, ofensivamente fue nulo y apenas puso en apuros a un Porato que sólo tuvo que emplearse a fondo en un par de acciones muy puntuales y una de ellas ya casi con el tiempo cumplido.

De hecho, sólo la tensión y los nervios por lo mucho que había en juego provocó algunos fallos entre los azulinos, lo que permitió a los ejidenses aprovechar alguna que otra opción para llevar la zozobra a una hinchada que después del sufrimiento de esta campaña se ha doctorado y se merece en un futuro no lejano una alegría más que importante.

Buen juego, apenas se vio pero el Xerez sí que creó oportunidades más que suficientes, especialmente con internadas por las bandas, para haberse marchado al descanso con ventaja.

El primero que lo intentó fue Yordi, tras un centro de Carlos Calvo, una de las novedades en el once titular, pero Bello Serans respondió con una buena parada al gran remate de cabeza del ariete xerecista.

Más tarde, Chapín fue un clamor reclamando penalti en un derribo de Marc Bernaus a Luque que no lo fue y para terminar, Pedro Ríos también probó fortuna con un tiro que se le fue demasiado cruzado.

Nada más arrancar el segundo tiempo, el Xerez consiguió aprovechar una jugada a balón parado para asestar el zarpazo que necesitaba para hundir a un Poli con unas constantes vitales casi a punto de pararse.

Pedro Ríos remató de cabeza un saque de esquina muy bien lanzado por Emilio Viqueira y que no llegó a despejar Bello Serans en un fallo que le costó a su equipo el partido y casi casi la permanencia. Los visitantes se quejaron mucho al colegiado al considerar que en la jugada que precedió al gol, la pelota había salido.

Con el marcador a favor, el Xerez se serenó e intentó sentenciar por la vía rápida pero el meta visitante se mostró dispuesto a enmendar la plana tras su error y se lució  a la hora de juego para rechazar con acierto un buen lanzamiento de Abel Aguilar y una jugada de Luque, otra de las novedades en le once por la ausencia en la medular de Samuel.

Castro Santos, a la desesperada, intentó cambiar el rumbo del choque pero no lo hizo con demasiado acierto y su equipo, más pendiente de no encajar el segundo que de empatar, apenas tuvo opciones.

A los 72 minutos, Cerra quiso sorprender a Porato después de una buena internada por la izquierda, pero su tiro fue atajado bien por Porato.

Pedro Ríos también tuvo en sus botas la sentencia, con un lanzamiento cruzado con la pierna izquierda. El tiro se le marchó ajustado al poste.

A partir de esa acción -minuto 75-, las fuerzas ya comenzaron a estar justas tanto por el desgaste realizado como por el calor y fue entonces cuando los más veteranos tuvieron que empezar a tirar del carro. Redondo, Moreno o Mendoza no dejaron pasar ni una y Abel Aguilar impuso su ley en el centro, agobiando a un rival moribundo, que comenzó a darse cuenta que  la próxima temporada ya no será equipo de la Liga de Fútbol Profesional.

El Deportivo, tras la excelente jornada del sábado, encaró el encuentro fuera del descenso y cerró el domingo con mejores noticias aún. Aunque el Albacete ganó al Éibar, el Cádiz no pasó del empate frente al Málaga y ahora es decimosexto, por encima del eterno rival, que es decimoséptimo y se encuentra a un punto de las plazas de descenso.

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