Una política muy particular

  • El Éibar de Mandiola es uno de los equipos que mejor practica el contraataque en Segunda · Los 14 fichajes realizados este verano apenas si han pasado factura

Para todos los que siguen la Segunda División, el Éibar no solamente se ha convertido en un equipo simpático por aquello de su capacidad para sobrevivir en un fútbol tan adinerado, sino que en los últimos años ha pasado a ser un club ejemplar.

Cuando en verano uno mira la tabla de fichajes del cuadro armero (Cuéllar, Manu Herrera, Martino, Biel Medina, Raúl García, Carmelo Yuste, Markel Robles, Zurutuza, Nacho Insa, Txiki, Asier Goiria, Del Olmo, Nico Medina y Yagüe) podríamos decir que estamos hablando de una locura total sobre todo porque la mayoría de ellos vienen de Segunda B y Tercera. Sin embargo, ese pensamiento lo tendría cualquier aficionado menos los del Éibar.

Y es que este detalle es el mejor ejemplo para analizar a un equipo con una identidad propia y que hasta el momento está cumpliendo con notable en su regreso a la categoría.

El club eibarrés, sabedor de que sus limitaciones nunca le permitirán competir con el potencial económico de otros clubes de Segunda, incorpora jugadores que destacan en clubes modestos geográficamente cercanos y jóvenes de filiales atraídos por la oportunidad de destacar en una categoría -la Segunda- mucho más seguida y competitiva que la 2ªB y 3ª. No le ha ido mal este concepto de club al equipo que preside Jaime Barriuso. Durante muchos años se ha mantenido en la División de Plata sabiendo formar bloques donde el sacrificio colectivo, el trabajo y la humildad son sus máximas.

Precisamente estos sustantivos definen a la perfección al equipo de Mandiola, un técnico con una filosofía propia y mucha personalidad, algo que ha sabido inculcar a sus jugadores desde el pasado año.

Dicen algunos incluso, que el entrenador vasco es este año más atrevido que la pasada campaña en Segunda B, donde llegaba a plantear partidos con cinco defensas.

Analizando línea por línea al equipo eibarrés vemos como en la portería el joven Cuéllar parece haber madurado. Para los amantes del fútbol, al arquero, cedido por el Atlético, lo recordarán por ser el portero del duro 0-6 del Barça al Atleti endosado el pasado año. Sin embargo, eso es ya historia y el guardameta armero es uno de los más solidos de la categoría.

En defensa sorprende la resurrección de Urzelai tras pasar con más pena que gloria por Vecindario y Murcia. En dicha zona, el equipo echará hoy en falta al experimentado Txiki, lesionado, un jugador con aguerrido y que ejecuta gran parte del juego a balón parado.

En mediocampo, las bandas son lo mejor. Codina y Del Olmo llevan el peso del equipo y surten a las mil maravillas a los puntas. En esa demarcación destaca también la llegada Altuna desde la segunda línea. Arriba, Goiria es un delantero rocoso, pero algo tosco, aunque no por ello fácil de frenar. Otra opción está en la velocidad de Yagüe.

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