"Quien compra hoy una casa tiene la sartén por el mango"

  • Corredor confía en que el sector saldrá modernizado y reforzado tras la crisis

-Hace unos años era el precio, hoy la restricción del crédito. ¿Cuándo comprar una vivienda dejará de ser un problema?

-El problema del boom inmobiliario y de los precios desquiciantes se ha producido en los últimos años. La buena noticia es que los precios se están acompasando al índice general de precios. El problema que tenemos ahora es que esto está coincidiendo con un momento de restricción de crédito. Como consecuencia, tenemos muchos miles de viviendas que no se pueden vender. Y lo bueno que tiene este stock es que tira a la baja de los precios.

-Pero, para una generación al menos, vivienda es igual a problema...

-Para quienes tienen vivienda y una hipoteca para pagarla, es un problema. Pero para quienes quieran acceder a una vivienda, cada vez va a ser menos un problema. Ya no solamente porque haya muchas más en stock y uno pueda elegir cuál quiere comprar, sino porque lo que estamos procurando es que, además de viviendas para comprar, la gente pueda optar realmente por irse de alquiler. Cuando una persona compra una vivienda asume una decisión que le da estabilidad y le vincula a un espacio geográfico. Pero para quien se quiere cambiar de comunidad o de trabajo; o que quiere emanciparse, como es el caso de los jóvenes; o en el caso de una separación o divorcio; todos ellos no tienen ahora mismo un mercado de alquiler lo suficientemente amplio. Con las medidas que se han ido tomando, este mercado se tiene que ampliar.

-Pese a esta apuesta, la Sociedad Pública de Alquiler (SPA) sólo ha gestionado unas 9.000 operaciones desde final de 2005. ¿Cómo valora estos datos y qué va a pasar con este organismo?

-Esta sociedad se creó con una finalidad: intentar que los propietarios que tienen viviendas disponibles se sintieran seguros a la hora de alquilarlas. Ése fue un primer paso. En estos tres años, y si comparas su gestión con la de otros organismos que tienen una finalidad parecida, los datos no son malos. Hay que tener en cuenta un tema fundamental: la SPA no sólo pone en contacto al propietario con el inquilino, sino que le gestiona todos los trámites al propietario. Esto sólo lo hace la SPA. En cualquier caso, sólo ha sido un primer paso. Porque tanto en el Plan de Vivienda que acaba de concluir como en el que acaba de entrar en vigor (2009-2012) se ha optado por reforzar el alquiler.

-En España, en torno al 85% de las familias habitan en viviendas en propiedad, porcentaje alto en relación con otros países europeos. ¿Qué nos falta para equipararnos?

-Las cifras en Europa son muy variables. En Alemania más de 56% de las familias vive de alquiler, mientras que en Reino Unido ese porcentaje baja al 30%. No se trata de que le tengamos que decir a la gente que no compre una vivienda. Al fin y al cabo, una familia que tiene una vivienda en propiedad tiene un ahorro asegurado. Lo que ocurre es que falta vivienda en alquiler.

-¿Qué puede hacer su ministerio respecto a la restricción de crédito para adquirir una vivienda?

-Es cierto que el crédito se ha restringido muchísimo y sobre todo el crédito hipotecario a familias. Y también es cierto que venimos de una coyuntura en la que ocurría todo lo contrario: se han dado créditos de una forma no tan responsable como debería. Sobre todo porque a una familia que tiene un determinado nivel de ingresos mensuales se le tiene que ayudar a decidir dónde está su nivel máximo de endeudamiento. Hay que ayudar a las familias a que no tengan que llegar a la situación de no poder pagar un préstamo hipotecario. Nosotros recomendamos en el nuevo plan de vivienda, como norma general de prudencia, que las familias no se endeuden por más de la tercera parte de su renta familiar disponible. Ahora mismo el criterio de los bancos es restringir el crédito incluso a familias que son claramente solventes. Y ahí es donde está nuestra mayor reclamación a la banca. En lo que corresponde al ministerio a través del plan, hemos negociado un preconvenio para fijar las condiciones de los préstamos que se conceden en el marco del plan de vivienda y qué tipo de interés hay que aplicarles.

-¿España debe recuperar la banca pública para paliar esta dificultad de obtener préstamos?

--Hace ya bastantes años que España decidió que no hubiera una banca pública. La banca pública implica que las decisiones las toma el sector público, pero también asume el riesgo. Hoy día el ICO está repartiendo el riesgo entre el sector público y las entidades financieras. De momento, y tal y como está el sistema financiero, el Gobierno considera que es suficiente garantía para movilizar crédito.

-¿Comparte las últimas previsiones de Tinsa, que hablan de una caída del 20% en el precio de la vivienda libre este año y de un stock de 1,5 millones de unidades?

-Nosotros no hacemos previsiones, sino estadísticas con datos reales. Lo bueno de tener fuentes diferentes, como el Ministerio, las sociedades de tasación o el INE, es que todas ofrecen una foto común: se está moderando el precio de la vivienda. Pero hay tanta variedad de tipos de vivienda que es muy difícil decir cuánto va a bajar en general el precio. Lo que sí está claro es que quien quiera compra ahora mismo una casa tiene una oferta amplísima, a un precio mucho más razonable que hace unos meses y con unos tipos de interés muchos más bajos. El que quiera comprar tiene hoy la sartén por el mango, tiene poder de decisión.

-¿Qué cree que debe hacer el propio sector para lavar su imagen ligada a corrupción y desmanes urbanísticos?

-Hemos puesto, desde el Gobierno, las bases para lavarle la cara. Para empezar, los casos de corrupción que han salido a la luz pública se refieren sobre todo a cuestiones urbanísticas. La ley del suelo de 2007 trata precisamente de frenar la especulación y controlar mucho el proceso de recalificación de suelos. Es verdad que el sector tiene mala fama. Ha habido, como en todos los gremios, malos y buenos profesionales. Cada promotor tendrá que tomar decisiones en cuanto a la dirección de su negocio. Hay quien ha tomado decisiones equivocadas, y hay quien lleva muchos años apostando por la VPO, especializado en ella, y en Andalucía hay buenos ejemplos. Esto es un proceso de reconversión, algunas caerán, pero el sector en general va a salir reforzado, modernizado y con empresas más productivas.

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