manuel campo vidal. periodista y fundador de sociedad civil por el debate

"Los políticos deben entender que pactar no es traicionar"

-Un año de Sociedad Civil por el Debate. ¿Qué han logrado desde este foro en este tiempo?

-Vemos que hace doce meses esta iniciativa ciudadana era interesante; creo que a día de hoy un instrumento como éste es absolutamente imprescindible.

-¿Por qué imprescindible?

-Porque hoy existe una sociedad civil en España, como no podía ser de otro modo, pero se encuentra desarticulada. Es necesaria una labor de conexión, como si fueran nodos del tejido asociativo para crear una voz colectiva.

-Pero no son un ente gaseoso, su iniciativa tiene detrás a personas. ¿Quiénes son ustedes?

-Empezamos seis hace un año y hoy representamos indirectamente a un millón. Somos profesionales independientes que queremos representar a esa sociedad que quiere hacer política sin tener que estar en un partido político. Esto no quiere decir que se vete a nadie de ningún partido político. Cualquiera puede entrar. Lo han hecho artistas muy conocidos a título personal como Jesús Ruiz, de Maldita Nerea, o Sole Giménez. Y nuestro único objetivo es transmitir una inquietud que se palpa en la calle.

-De dónde salen esos números. El millón al que representan, quiero decir.

-Salen de que este año hemos firmado convenios con el Consejo General de la Abogacía, la Organización Colegial de Médicos, el Colegio de Ingenierios de Obras Públicas, la Asociación de Trabajadores Autónomos... y muchas más. Detrás de esas organizaciones hay un millón de españoles.

-Un millón que tendrá opiniones muy distintas.

-Opiniones distintas, pero con una misma preocupación. Queremos ser una voz colectiva y hemos pedido una reunión a los presidentes del Congreso y del Senado para recordarles que la sociedad quiere acuerdos parlamentarios, un gobierno estable, pactos serios y duraderos sobre educación, justicia, empleo, sanidad, ciencia... Si la sociedad civil no aprieta no se va a llegar a acuerdos.

-A eso se le llama ser ambiciosos.

-Somos ambiciosos porque esos son los problemas que tiene España y los españoles reclaman soluciones. Hemos vivido en un frentismo que nos ha llevado a que no se firmaba un pacto por la Educación para que no lo capitalizara el otro. El resultado es que cada vez que se cambia un Gobierno se cambia una ley en algo tan fundamental para un país como es la educación.

-Complicado será encontrar un modelo educativo que sea aceptado a la vez por el PP y por, pongamos, Podemos.

-No pedimos unanimidad, pero sí amplias mayorías. Finlandia tiene un modelo elogiado por todos gracias a que llevan 61 años con un pacto por la Educación. Aquí nuestras leyes de educación duran diez minutos.

-En un panorama político tan fragmentado alcanzar esos grandes acuerdos parece más complicado.

-El panorama es el que ha decidido la ciudadanía y es en el que tienen que trabajar los políticos. Repetir elecciones no es la solución porque el resultado no sería muy diferente. Por lo tanto, hay que hablar y entenderse. Es un proceso educativo muy interesante y tienen que entender que pactar no es traicionar ni ofender a sus electores porque la totalidad de los electores han decidido que no exista una mayoría absoluta.

-Usted fue testigo de primera fila de la crispación en el debate que moderó entre Rajoy y Sánchez. Aquello fue muy bronco. ¿Qué regusto le quedó?

-Un poso de decepción y de preocupación porque comprendí que sería difícil llegar a acuerdos. Y no hablo de una coalición, sino de construir algo estable. ¿Quién no quiere estabilidad?

-¿En qué nos está afectando este impasse?

-Hay inversiones pendientes de que se clarifique el panorama, hay personas que esperan un contrato de trabajo que se demora porque el empleador dice espera a ver si todo se aclara... Y hablo de casos concretos que conozco. Y tenemos una administración prácticamente paralizada desde hace un año, cuando empezó el año electoral con las andaluzas.

-También hablaba de un gran pacto por la Justicia.

-En este año hemos organizado un gran debate con responsables de partidos políticos, abogados, jueces, fiscales... Todos coincidían en que hacían falta más recursos y menos edificios, más ordenadores y menos ciudades de la Justicia. Nuestra Justicia tiene un problema de falta de agilidad.

-En cualquier telediario la mayor parte de las noticias nacionales empezarán con un periodista delante de un palacio de Justicia.

-Yo también veo esos telediarios que nos llevan por Valencia, Mallorca, Madrid, Sevilla, Barcelona... Estamos en un proceso de limpieza contra la corrupción que esperemos que se sustancie en algo de cara al futuro.

-Son casos que desmoralizan a esa sociedad civil.

-La sociedad está muy sensibilizada y quiere hacerse escuchar más allá de sus representantes políticos.

-De esa sociedad han surgido dos fuerzas políticas que abanderan la regeneración.

-Hay que agradecérselo, pero ya son partidos políticos con su estructura organizativa, con su secretario general y su jerarquía. A mí me ha dicho gente de Podemos somos esa sociedad civil y yo les digo que no, que eran una parte de esa sociedad civil, un movimiento, pero ahora son un partido político. La sociedad civil es el conjunto de entidades recreativas, deportivas, de ocio, intelectuales, militares, vecinales... En fin, todo el espectro social. Y la política tiene que escuchar a esa sociedad porque es a la que representa.

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