Asaja no ve salida a la crisis ganadera mientras se siga obligando a producir

  • Insiste en que la subsistencia del sector pasa por el desacoplamiento total de las ayudas frente al "intervencionismo excesivo" que aún rige en la UE para el ganado

La ganadería es otra víctima de la crisis de mercado mundial. El precio de venta de los terneros está por debajo de los costes de producción, y así no hay quien subsista. Asaja lo tiene claro; de acuerdo con las leyes básicas de la economía, el secretario provincial de esta organización agraria, Cristóbal Cantos, sostiene que la única forma de garantizar el futuro del sector pasa por adaptar la producción a la realidad del mercado, opción que no está al alcance de los ganaderos por el excesivo intervencionismo que, a diferencia del camino emprendido por Bruselas para la mayoría de sectores productivos, aún rige para la ganadería.

La situación actual, caracterizada por un aumento de los costes de producción y un descenso de los precios en origen de los productos cárnicos, no así del que finalmente pagan los consumidores por el producto, "lleva a la destrucción del sector", motivo por el que Cantos insiste en desvincular las ayudas de la necesidad de producir -desacoplamiento total- para facilitar la adaptación de las explotaciones a las exigencias de Europa y del mercado.

El desacoplamiento total, opción que comparte UPA Andalucía y a la que se opone COAG, es la principal reivindicación de Asaja en la negociación que se mantiene abierta con el Ministerio de Agricultura para buscar una salida a la crisis ganadera, y que ayer dio nuevos frutos con la adopción de algunos compromisos complementarios de los acordados a mediados de noviembre con el sector.

Entre las medidas anunciadas por el secretario general del Ministerio de Agricultura, Josep Puxeu, al término de la reunión con los responsables sectoriales, figura el lanzamiento inmediato de una campaña de promoción de la carne de ovino, que se completará con otra a medio plazo para analizar las causas de la caída del consumo, la incorporación del ganado caprino a las ayudas por la lengua azul, así como el compromiso de plantear al Ministerio de Economía la equiparación del IVA compensatorio de los ganaderos (7,5%) con el de los agricultores (9%).

Pero Cantos insiste en que la crisis ganadera, en parte, es estructural, por lo que las medidas coyunturales deben completarse con decisiones encaminadas a facilitar la subsistencia futura y esto no es posible, a su juicio, mientras "se siga obligando a los ganaderos a seguir sacando producto al mercado a precio inferior al de los costes".

"Esa limitación es la que inviabiliza la actividad", explica Cantos, quien puntualiza que "el desacoplamiento total no significa la desaparición del sector", sino más bien una autorregulación. Es más, el secretario de Asaja-Cádiz no sólo ve margen suficiente para subsistir una vez se supere la crisis de mercado, sino que entiende que la provincia, en la que la producción de bovino (vacuno) es la piedra angular del sector, es la mejor preparada de todas para resistir este tipo de situaciones adversas, entre otros motivos, por la condición extensiva de la ganadería.

Para este responsable agrario, las decisiones que adopten los ganaderos en sus explotaciones constituyen el "nudo gordiano" para superar la crisis, de ahí su insistencia en la necesidad de "poner en manos de los afectados los instrumentos necesarios".

Aunque hasta el momento Asaja no ha tenido "demasiado éxito" en su solicitud del desacoplamiento total ante el Ministerio de Agricultura, el secretario de Asaja-Cádiz empieza a percibir un cambio de actitud en los responsables ministeriales a favor de esta opción, en mayor o menor medida ya en vigor para el resto de sectores productivos y a la que también apunta que irá encaminado el chequeo médico o revisión de la Política Agrícola Común (PAC) que ha comenzado a abordarse en Bruselas.

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