"El agua no es un muerto que la Junta se quiera quitar de encima con el traspaso"

  • El presidente del consorcio supramunicipal confía en mejorar el servicio a corto plazo. Los ciudadanos no tendrán que hacer frente de inmediato a subidas en el recibo

El Consorcio de la Zona Gaditana, que integran 18 municipios de la provincia, recibe hoy el traspaso de las competencias de la red de abastecimiento en alta de agua, hasta ahora en manos de la Junta de Andalucía. La gestión del servicio ha pasado en poco tiempo del Estado a la Junta y ahora a los ayuntamientos, que tratarán de agilizar los plazos para la modernización y mejora de la red que lleva el agua desde los pantanos hasta los municipios.

-Una vez recibido el traspaso de las competencias. ¿Qué actuaciones se van a hacer? y ¿qué calendario hay previsto?

-El Consorcio de Agua de la Zona Gaditana, que se constituyó en 2006 y en el que participan 18 municipios y la Junta de Andalucía a través de la dirección general de la Cuenca Atlántica, dentro de la Agencia Andaluza del Agua, inicia ahora el trabajo para el que fue creado y que consiste en responsabilizarse del suministro de agua potable a los municipios consorciados. Son más de un millón de habitantes que van a recibir el agua potable del Consorcio que sustituye a la Agencia del Agua, que es el organismo de la Junta que a su vez ssustituyó a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).

-¿En qué van a notar los ciudadanos el cambio?

-El agua la van a seguir recibiendo igual. El nuevo modelo de gestión del agua afecta sobre todo al tamaño, a la dimensión del organismo suministrador en alta. Ese menor tamaño va a permitir una mayor cercanía del órgano gestor, que ahora va a ser el Consorcio, con las diferentes empresas municipales de cada uno de los municipios, con lo que la problemática será mucho más conocida, más desmenuzada, y su detección será mucho más fácil. Como la Junta también forma parte del Consorcio, los planes de inversión serán mejor aplicados y mucho más rápidos en su ejecución, luego entiendo que la calidad del suministro y del servicio técnico, que es lo que hace que el agua llegue a los domicilios, será mejor y las pérdidas, que es un problema grave, también se reducirán por la lejanía del mantenimiento técnico de las redes hasta ahora.

-¿Va a tener repercusión en el bolsillo de los ciudadanos?

-En principio, la transferencia de competencias no va a tener repercusión. Probablemente, en la medida en que vayamos incrementando la calidad del servicio, los ayuntamientos consorciados decidirán de que manera se va a repercutir al ciudadano esa mejora. En realidad, nosotros no le cobramos al ciudadano, sino a las empresas suministradoras del agua en baja (Ajemsa en Jerez) que a su vez son las que decidirán si lo repercuten o no a los ciudadanos. Pero de forma inmediata no va a subir el agua.

El traspaso también implica recibir 129 trabajadores que en la actualidad prestan servicio en la Agencia del Agua, además de una veintena de depósitos reguladores, cuatro estaciones potabilizadoras y cinco de bombeo, toda la red de conducciones y la maquinaria y los vehículos que en su día transfirió la CHG a la Agencia del Agua.

-Cuando se produjo la transferencia a la Agencia del Agua se denunció que había muchas deficiencias en la red y unas infraestructuras obsoletas. ¿Hay algún tipo de compromiso para, con ayuda del resto de administraciones públicas, ponerlas ahora al día?

-Hay un plan de inversiones que se viene ejecutando y en la actualidad hay una serie de obras en marcha. Una de las tareas que el Consorcio tiene es negociar con la Junta de Andalucía y el Gobierno central la adaptación de la estructura de red en alta a las necesidades de los tiempos tecnológicamente, porque tenemos que tener un sistema de abastecimiento en alta del siglo XXI y hay parte del sistema que lo hemos heredado del siglo XX y que habrá que adaptarlo. Pero la transferencia de las competencias al Consorcio, como antes fue a la Agencia del Agua, no es para quitarse un muerto de encima. No es para quitarse responsabilidades, porque hay voluntad de colaborar y coordinarse en las actuaciones, luego seguirá existiendo un plan de inversiones para que la red en alta tenga la mejor tecnología posible y tengamos toda la informática disponible, al servicio del suministro de agua y que cada vez dependamos menos de operaciones manuales, redes obsoletas o mecanismos expuestos a un elevado margen de error, como hay ahora mismo.

Eso no impide que el suministro exista y que sea bueno, ya lo era con la CHG, lo es con la Agencia y lo va a seguir siendo con el Consorcio.

-Pero entonces, no hay un presupuesto ni un calendario cerrado para estas mejoras

-El consorcio tiene un presupuesto este año de 11 millones de euros, que se financia con las aportaciones de los ayuntamientos consorciados y los consumos que se hagan. Pero presupuesto y calendario a futuro no hay, porque las administraciones trabajan con presupuestos anuales. Lo que sí hay ahora mismo son obras del plan de inversiones en ejecución. Tenemos ya el sistema de doble suministro para garantizar, si falla algo, que siempre haya una alternativa, tenemos que reducir al máximo las pérdidas, tenemos que informatizar todo el suministro, tenemos que garantizar la potabilidad del agua con los medios más avanzados y otras inversiones que siempre hay que hacer porque las ciudades crecen.

-¿Cómo lleva el cargo?

-Es una experiencia ilusionante y que implica una gran responsabilidad, mía personalmente como presidente, pero también de cada uno de los municipios que integran el consorcio. Es un paso más en las transferencias que primero se hicieron desde el Estado a las autonomías y ahora se hace a los ayuntamientos, y creo que es bueno porque acerca la administración a los usuarios, es decir, acerca el problema a la solución y permite una respuesta mucho más ágil que con los anteriores macro organismos que, como la CHG, se hacían cargo de la gestión en territorios demasiado extensos.

- ¿Los otros 17 ayuntamientos lo han puesto fácil?

-La colaboración de los ayuntamientos ha sido muy buena y prueba de ello es que lo que luego se convirtió en el decreto del traspaso de las competencias de la Junta se aprobó por unanimidad. No tengo más que palabras de elogio y agradecimiento, tanto para el vicepresidente Ignacio Romaní, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz hasta el municipio más pequeño que tengamos. También me gustaría destacar la labor del director general de la Cuenca Atlántica, Juan Carlos Camas. Los trabajos de colaboración que hemos desarrollado juntos han dado como consecuencia un decreto que está consensuado entre las partes.

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