"...Y si no tiene nada, lo inventamos"

  • La trama para la obtención de pensiones fraudulentas era una 'fábrica' de mentiras y chapuzas · El juez cree que la gestión de la pensión de Carmen Cuadrado era una "inversión" para ganarse a Pacheco

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La trama para la obtención fraudulenta de pagas por invalidez que supuestamente levantaron Carlos Carretero Máñez y el médico Francisco Casto Pérez Lara era una fábrica de mentiras, improvisación, chapuza e imaginación, algo que ya se encargó de anticipar las discutidas escuchas telefónicas que practicó la Guardia Civil y los funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera. Así se deduce de una lectura más pausada del contenido del auto que, días pasados, emitió el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Cádiz, Jorge Bartolomé Moriano, por el que han quedado imputadas un total de 34 personas a los que salpica la denominada 'Operación Karlos' contra el fraude a la Seguridad Social. Y así, recoge el magistrado expresiones que delatan la forma de actuar de Carretero y también supuesto 'cerebro' de la trama de facturas falsas que compraban empresarios de la piel para desgravar en sus declaraciones del IVA y del Impuesto de Sociedades.

En una conversación que mantiene Carlos Carretero con José Luis López Fernández, empresario de Ubrique conocido por 'el Turronero', también imputado por el juez, se pone de manifiesto que andan preocupados por el hecho de que la madre de María Paz Cañero, ex secretaria de Pacheco, a quien, supuestamente, se le tramitó una ayuda fraudulenta por minusvalía, "no tenga nada". Entonces, Carlos dice: "Si tiene algo se agrava, que no tiene nada se inventa y ya está... si no tiene nada nosotros inventamos una cosa y es lo mejor".

En el caso de la madre de Cañero, Carmen Cuadrado, se concluye que no hubo contrapartida económica. Carlos, el ex policía de Ubrique que dio nombre a las dos operaciones, Karlos y Halcón, y José Luis consideraban la operación como una "inversión", especialmente 'el Turronero', "para quedar bien ante Pedro Pacheco. Piensan que si la gestión sale de forma satisfactoria, pueden ganar crédito e influencia ante Pedro Pacheco. Vista la forma de trabajar de Carretero -concluye Bartolomé Moriano- es lógico su interés en que todo salga satifactoriamente, quieren quedar bien ante Pacheco para, presumiblemente, ampliar su ámbito de influencia y nuevas posibilidades de actividad". En otra de las escuchas, Carretero habla con el inspector médico de la Unidad de Valoración de Incapacidades Laborales del SAS y supuesto 'cerebro' junto al anterior en la trama, y al referirse al hecho de que a uno de los supuestos beneficiarios le había quedado únicamente una paga de 70.000 pesetas, con un 55%, el ex policía pregunta a Casto que si no le corresponde un 75%. Casto lo confirma y Carretero pregunta entonces "que qué hacen". "Hombre -contesta Casto-, reclamar es un 75%, eh". Entonces le dice Carretero: "Eh, te lo doy a ti, Castito, y tú le haces el escrito o lo que sea".

La mayor chapuza la constituyó, sin duda, la presunta suplantación de la madre de María José Campanario, Remedios Torres, por parte de Isabel Gil Borrego, madre de Elisa Calvente Gil, secretaria particular y supuesta amante de Carretero y también implicada en la 'Operación Halcón', como algunos otros imputados. Todo comenzó una noche de verano de 2004 en un restaurante de Castellón. López invita a cenar a la Campanario y a su madre y les comenta que conoce a alguien que les puede conseguir una pensión de la Seguridad Social. Para el magistrado, no queda duda de que Remedios y su hija se encontraban al tanto de la operación. Es muy demostrativa la conversación telefónica entre Carlos y Campanario en el que éste le pide que su madre, que está en Castellón, "que no salga, que se quede todo el día en casa" porque, teóricamente, tendría que pasar el examen médico en el hospital Puerta del Mar de Cádiz.

La mayor parte de los 34 imputados están acusados de los delitos de estafa y falsedad documental. El juez también considera a los médicos Harold Escalante y Luis Carretero Cala como principales "cooperadores" de Casto. Por su lado, el empresario José Luis López está imputado por presuntos delitos de estafa, cohecho y falsedad documental. Mari Paz Cañero y su madre Carmen Cuadrado han sido imputadas por el magistrado por un presunto delito de estafa.

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