La morosidad da un respiro

  • Los pagos pendientes de la tesorería municipal se situaron a finales del tercer trimestre en los 79,3 millones, unos 17 millones menos que en el mismo periodo del año anterior

El delegado de Economía, Santiago Galván, durante un pleno municipal. El delegado de Economía, Santiago Galván, durante un pleno municipal.

El delegado de Economía, Santiago Galván, durante un pleno municipal. / manuel aranda

En lo que va de año, el Ayuntamiento jerezano ha logrado reducir sus niveles de morosidad a tenor de los informes que trimestralmente realiza la Tesorería Municipal. Así, de los 96,8 millones de euros que tenía en el 'debe' por prestaciones de servicios y contrataciones realizadas en el tercer trimestre de 2016 ha pasado a 79,3 millones en este ejercicio. El gobierno local considera el dato positivo pero no lanza las campanas al vuelo ya que, tal y como explica el delegado de Economía, Santiago Galván, esta es una magnitud especialmente volátil que depende de los niveles de liquidez de la tesorería municipal y de los procedimientos de contratación. No en vano, a finales del primer trimestre la morosidad se situó en los 86,8 millones, casi cinco millones más que en el mismo trimestre del año anterior; dos trimestres después, en cambio, se ha logrado rebajar ostensiblemente la comparativa interanual.

A tenor de los informes de la Tesorería Municipal, el Ayuntamiento lleva pagado en el año unos 32,6 millones de euros por unas 8.500 operaciones, una cuantía que le ha permitido situar los abonos pendientes en gastos corrientes en bienes y servicios (son los pagos a proveedores), inversiones u otras operaciones comerciales en unos 79,3 millones de euros. De estos, unos 69,9 millones son pagos que están fuera de plazo, es decir, que ya han transcurrido los 60 días que marca la Ley de Morosidad a las administraciones públicas para atender sus obligaciones.

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Son varios los factores que han propiciado esta reducción. Durante estos tres primeros trimestres del año no se han producido ingresos de carácter extraordinario pero sí se ha apreciado una ligera mejoría de la recaudación de tributos -especialmente del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) por el plan de inspecciones iniciado el año pasado, según apunta Galván-. A esto se une que en la primera mitad del año el Ayuntamiento ha funcionado con unos presupuestos prorrogados -las previsiones de este año no entraron en vigor hasta el verano- por lo que las contrataciones y, especialmente, las inversiones estuvieron limitadas y, por ende, se ha contenido el gasto. De hecho, el edil apunta que es previsible que en sucesivos trimestres resulte complicado seguir rebajando los pagos pendientes por el gasto que generan las inversiones previstas en el presupuesto, unas actuaciones que han empezado a contratarse, sobre todo las que se ejecutarán con los fondos europeos Edusi. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, la adquisición de nuevos autobuses o la renovación del alumbrado público con luminarias de bajo consumo -ambas se encuentran actualmente en proceso de licitación-. Estos gastos tienen que ser asumidos en un primer momento por el Ayuntamiento hasta que no se recibe la totalidad de la transferencia del Ministerio de Hacienda, organismo encargado de gestionar estos fondos de la Unión Europea destinados a las entidades locales.

Ahora bien, desde el ejecutivo se espera compensar estas obligaciones con la 'liberalización' de otros pagos que permitan dar algo más de liquidez a la maltrecha economía municipal. Entre ellos se encuentra la finalización del pago de un canon de compensación a la empresa que presta el servicio de recogida de residuos.

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