El presidente de Yemen renuncia a perpetuarse en el poder

  • Las protestas de la oposición y de miles de manifestantes hacen que Ali Abdala Saleh congele las reformas constitucionales para poder optar a una reelección

Las presiones de la oposición yemení y de miles de manifestantes lograron ayer poner fin a las aspiraciones de perpetuarse en el poder del presidente del país, Ali Abdala Saleh, quien anunció que renuncia a prolongar su mandato.

En un discurso ante el Parlamento, el gobernante aseguró que "congelará las reformas constitucionales -que le permitirían presentarse a la reelección- de acuerdo con lo que exige el interés público", en medio de las protestas de la oposición contra su régimen. "No a la extensión del mandato, no a la herencia", dijo Saleh, en alusión a las enmiendas a la Constitución que quería introducir para no limitar el número de mandatos presidenciales y para facilitar el acceso al poder de su hijo Ahmed.

La Constitución yemení, que ha sido modificada en dos ocasiones desde la unificación del país en 1990, sólo permite al presidente presentarse para dos legislaturas, pero el Parlamento había aprobado el pasado 1 de enero cambios provisionales para derogar estas disposiciones. Esta posibilidad, que ayer quedó descartada, animó a decenas de miles de personas a exigir al presidente hace una semana que no reformara la Constitución para optar a una nueva reelección.

Los manifestantes, que se concentraron de manera pacífica en cuatro puntos distintos de Saná, gritaron eslóganes como "No a la reelección, no a la sucesión" o "No a la corrupción ni a la política del empobrecimiento". Para contrarrestar las protestas, cientos de partidarios de Saleh se congregaron con carteles de apoyo.

La oposición yemení ha convocado para hoy una jornada de protestas, bautizada como día de la ira, que se desarrollará en la plaza Tahrir -liberación en árabe-, en el centro de la capital. En cuanto a la convocatoria, el presidente yemení advirtió a la oposición contra la organización de manifestaciones violentas que causen "el caos y la destrucción" y les instó a participar en un gobierno de unidad nacional.

El discurso de Saleh fue considerado como "un paso positivo" pero insuficiente para acallar las manifestaciones por el opositor Mohamed al Saadi, secretario general adjunto del Partido de la Reforma Islámica. Los partidos opositores piden a Saleh aplicar un acuerdo firmado en febrero de 2009, que patrocinó la UE, y que tiene la finalidad de garantizar comicios libres y limpios mediante la reforma de la ley electoral.

Por su parte, Saleh subrayó que abrirá un diálogo con la oposición y que hará "concesiones tras concesiones por el bien de esta umma -nación-, porque el bien de la patria está por encima de nuestros intereses personales".

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