Un 'Carter' de la novela histórica

  • El egiptólogo Nacho Ares presenta hoy en la librería 'Hojas de Bohemia' su nuevo libro, 'La tumba perdida' (Grijalbo) · Una obra que relata los hechos acontecidos tras el hallazgo de Tutankhamón

Cuando Nacho Ares contaba tan sólo 13 años, presentó en el colegio un trabajo sobre el descubrimiento de la tumba de Tutankhamón, después de haber quedado impresionado por el libro 'Dioses, tumbas y sabios' de C. W. Ceram. La pasión no se quedó ahí. Perduró en el tiempo y la fascinación por la momia y por el arqueólogo británico Howard Carter se acrecentó. De hecho, de los 15 libros publicados por Ares, 9 están dedicados a Egipto. Hoy mismo, a las 20 horas, en la librería 'Hojas de Bohemia', el autor presentará su última obra, 'La tumba perdida' (Grijalbo, 2012).

La novela se centra en los acontecimientos que rodearon a dicho descubrimiento y, "sobre todo, en la historia que viene después de todo eso, algo que se refleja en muy pocos libros", cuenta Ares. La obra se inicia con el descubrimiento de la tumba. El primer peldaño de la escalera aparece el 4 de noviembre de 1922, pero hasta que se excava toda la escalera y se vacía el pasillo de acceso a la cámara mortuoria y los tesoros, pasan 22 días. "Y comienza con esa mítica pregunta del mecenas lord Carnarvon a Carter: "¿ve usted algo?". Y el arqueólogo contestó: "sí, cosas maravillosas", en la puerta que daba entrada a la antecámara". Es el génesis de una historia que tiene como hilo conductor el hallazgo de un ostracon o lámina de piedra, un objeto real que se conserva en los almacenes del Museo del Cairo, que cuenta la ubicación de diferentes lugares del Valle de los Reyes, "muchos de ellos hoy desconocidos. Una especie de mapa del tesoro que señala las tumbas de las épocas Ramésidas, sobre el 1100 a. C. Tumbas perdidas que tiene Carter en la recámara y que quiere encontrar después de haber hallado la de Tutankhamón. Un deseo que lucha con los inconvenientes de la época, como la reciente independencia de Egipto, el tráfico de antigüedades. La trama va dando saltos entre el siglo XX y los últimos meses del reinado de Tutankhamón. Todos son personajes históricos y reales".

Respecto a los mitos, el autor habla de la popular maldición de la tumba descubierta por Carter, y asegura que ninguno de los miembros más directos que trabajaron con el arqueólogo falleció. "La excusa para generar estas historias fue la muerte de lord Carnarvon, que murió en abril de 1923, por muchos investigadores que no han tratado de buscar una explicación, aunque sí es cierto que se conservan textos egipcios con esas maldiciones, pero que tengan efectividad casi 3.500 años después, pues no lo sabemos".

Todas los lugares de la novela son reales, ya que Egipto es bien conocido por Ares, que incluso tiene una casa en el Cairo, adonde va cada dos o tres meses. "Carter es una meta en cada uno de mis trabajos, de mis viajes, no sólo en Egipto, sino por Europa, o Londres, donde él vivió, o el castillo de Highclere (donde se ha rodado la serie 'Downton Abbey'), que es propiedad de los descendientes de lord Carnarvon".

Nacho Ares (León, 1970) es licenciado en Historia Antigua por la Universidad de Valladolid y Egiptología en la Universidad de Manchester. Es director del programa SER Historia, de la Cadena SER y reportero del espacio Cuarto Milenio, de Cuatro Televisión, ha dirigido hasta el mes pasado la recién cerrada 'Revista de Arqueología' y ha dedicado todo su tiempo a la investigación y divulgación de temas históricos relacionados con el Antiguo Egipto. Ha estado además muy vinculado a misiones arqueológicas, en las que trabajan muchos amigos del autor, aunque antes que ser arqueólogo, prefiere dar a conocer al gran público dichos lugares. "Siempre que puedo voy a visitarlos para ver qué están haciendo y luego lo cuento en mi programa de la radio, en televisión y en la revista que dirigí hasta hace un mes", apunta

Ares asegura que España "nunca ha tenido una tradición egiptológica. Cuando colegas egiptólogos vienen a Madrid a visitar la colección de Museo Arqueológico Nacional o, sobre todo, el Templo de Debod, un regalo del gobierno egipcio por la ayuda que prestamos en los 60 y 70 para el rescate de los templos que iban a desaparecer por la construcción de la presa de Asuán, se sorprenden de que sea tan grande, porque es el mayor templo que hay fuera de Egipto. España ha estado a la cola de este tipo de investigaciones, pero hace un par de décadas que el país trabaja en este sentido y hay muchos equipos españoles que están trabajando en Egipto. Estamos dando grandes pasos en este sentido".

Respecto al futuro, Ares asegura que en la Meseta de Guiza "sólo se ha excavado el 10% de lo que hay, así que queda mucho por hacer. Sólo conocemos un 20 ó un 25% de lo que hay en Egipto. Hay ciudades enteras por descubrir. La egiptología es una ciencia relativamente joven, tiene 200 años, y se apoya en muchos planteamientos del siglo XIX. Hay que revisar textos e incluso volver a excavar con metodología moderna. De hecho, hay muchos de los trabajos de Carter y de los objetos hallados en la tumbas que están sin publicar de forma científica. Será un trabajo de décadas".

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