Prensa

  • Lectores sin remedio

¡PAPÁ, he vuelto a la lectura! -me ha dicho mi hijo cuando uno de estos días lo he llamado por teléfono. "Bendito sea Dios", fue la expresión que me salió tan espontánea que retumbó en toda la casa. "Que por mucho que lo intentes, no te va a invitar Obama", oigo que me dice mi mujer con su particular ternura conyugal (el dulce encanto de lo femenino, por acudir al tópico). Después de los años de Secundaria en los que no faltaba un libro en la mesita de noche, mi hijo se fue alejando de la lectura en la misma medida en que fue desarrollando la parte física; el deporte (sin ser esto excusa) fue ocupando cada más tiempo, en detrimento de la lectura. Sin embargo, precisamente por su interés por el deporte no ha dejado nunca de leer prensa deportiva. ¿Prensa deportiva? ¿Es esto lectura? Quizá para los excesivamente escrupulosos en esto del esforzado ejercicio de ponerse delante de la letra impresa, eso de "prensa deportiva" les suene poco menos que a sucedáneo de ínfimo valor, y una mueca de desprecio asomará en sus semblantes. Pero para los que conocemos y sufrimos a diario los efectos tan perniciosos que produce en nuestra juventud la falta de lectura, sin duda uno de los factores fundamentales del tan cacareado fracaso escolar, la prensa deportiva poco menos que nos parece el maná bíblico si a ella se aficionara buena parte de los alumnos que ahora cursan la Secundaria. No hace mucho, me comentaba un compañero y entrañable amigo que él ha llegado a utilizar el Marca en sus clases como material didáctico.

Y ahora que a todos los escolares se les va a suministrar un portátil, yo insisto en la misma idea que expuse no hace mucho en esta misma página: acabemos con tantos manuales, carguemos en los ordenadores escolares la información teórica imprescindible y, sobre todo, trabajemos en clase con la prensa. ¿Efectos? Alumnos bien informados, que aprenden a reflexionar sobre los problemas actuales de todo tipo y lugar y, si la prensa es deportiva, añadimos a estos efectos beneficiosos el interés por el deporte, como aficionado y como practicante. ¿Despreciar el periódico como material de uso didáctico? El que así piense, es que no conoce o quiere volver la espalda a un problema cada vez más grave y de difícil solución: el analfabetismo funcional. "¿Y qué has leído?" -le pregunto a mi hijo. "Los hombres que no amaban a las mujeres" -me dice. Y así como en su día bendije a J.K. Rowling por haber creado a su Harry Potter, o a la saga de libros fantásticos "Dragón Lance" (sus lecturas de niño), hoy no puedo por menos que agradecerle a Stieg Larsson que haya devuelto a mi hijo a la lectura. ¿El Marca? Pues también.

Libros recomendados

PSICOSIS

Robert Bloch. La Factoría de Ideas, 2010.

La relación del cine literatura es ya larga y está cargada tanto de momentos geniales como de sonoros fracasos. En dicha relación son raros los casos de buena literatura que luego, al ser llevada a la pantalla grande, se haya traducido en una gran película. Lo normal es todo lo contrario. Quizás 'Psicosis' sea una de esas excepciones que confirman la regla. Hoy la mayoría identificarán la historia con la película de Hitchcock, de la que por cierto ahora se cumplen cincuenta años, pero conviene recordar que el guión parte de una excelente novela de Robert Bloch. Bloch, discípulo de Lovecraf, tiene una larga e interesante producción literaria ligada al género fantástico, y esta oportuna reedición nos permitirá leer la historia original en la que se basó el guionista Joseph Stephano, y que finalmente sería llevada por Hitchcock a la pantalla. R.C.P.

EL TERCER REICH

Roberto Bolaño. Anagrama, 2010.

Nunca he sido muy partidario de esa costumbre, cuando un ilustre del mundo de las letras muere, de rebuscar en los cajones a la caza de posibles manuscritos inéditos, quizás desechados por el propio autor, con los que proseguir, ya sin el principal protagonista, el negocio. Pero en este caso parece que está justificada la edición de la historia, ya que el mismo Bolaño preparaba el borrador definitivo cuando le sorprendía la muerte. Me da la sensación de que la historia escrita por el chileno en 1980, y que no trató de rescatar hasta el año de su desaparición, será uno de los libros que más darán que hablar estos primeros meses del año: Udo Berger, joven alemán apasionado de los juegos de guerra, viaja a la Costa Brava, allí conocerá a Charly, otro alemán, que lo introducirá en la peligrosa e inquietante fauna del lugar por la que campan personajes como 'Quemado', 'El cordero' o 'Lobo'. R.C.P.

MENOSPRECIO DE CORTE Y ARTE DE MAREAR

Antonio de Guevara.Cátedra, 1984

Pocos tópicos han tenido una fortuna tan prolongada en el tiempo y dilatada en la literatura como el 'Beatus ille' o "aurea mediocritas" del que ya nos hablaban, antes que el controvertido Guevara, autores-autoridades como Virgilio y Horacio. El abandono de los tráfagos de la gran ciudad (la Corte) y el gusto por la vida del campo, el contacto directo con la naturaleza, acostumbrarse a vivir con lo que natura nos ofrece tiene su manifestación más moderna en el "dominguero" de los años 60-70, y hoy día en la segunda vivienda ya sea en la playa, ya en la sierra. La literatura, siempre atenta a los movimientos sociales, nos incita con este tópico a la vuelta a los orígenes del ser humano que ha perdido precisamente sus señas de identidad en la gran urbe y necesita de la naturaleza para su reencuentro. Todo muy ecológico, tan actual como clásico. J.L.R.

IDEOLOGÍA Y  POLÍTICA EN LAS LETRAS DE FIN DE SIGLO (1898)

E. Inman Fox. Selecciones Austral, 1988.

La época literaria que cierra el siglo XIX y abre el XX ha sido considerada unánimemente por la investigación como la 'Edad de Plata' de las letras españolas (véase el magnífico trabajo con el mismo título a cargo de José Carlos Mainer en la colección de Estudios de la ed. Cátedra). Y si la de Oro se produjo en una España convulsa, lastrada por las guerras, la de Plata no le fue a la zaga en lo que a periodo crítico se refiere: el desastre de 1898 es el suceso que la marca. Inman Fox, uno de los hispanistas que mejor han sabido investigar sobre esta época, nos ofrece en este libro una selección de estudios dedicados Azorín, Baroja, Unamuno, Maeztu, es decir, autores los más representativos de aquella 'Edad'. Si los periodos de crisis en nuestro país producen estos frutos literarios, la que estamos padeciendo sin duda se ganará el calificativo de "platino". J.L.R.

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